Manifiesto

Manifiesto Anargeek

Hoy les dejo con esto que encontré hace un tiempo en la red, pero había olvidado compartir.

 

Soy anargeek. Anarkogeek. Un_ anarquista y geek, entre otr_s.

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Soy geek porque puedo ser considerado parte de aquell_s a quienes les gusta usar, entender y alterar esas raras máquinas que llamamos ordenadores.

Soy geek, pues, porque tengo curiosidad por como funcionan los ordenadores. Me cuestiono qué hacer con sus programas. Y me siento excitado, a veces, por algunos de los usos que no han sido explorados aún o que no fueron previstos.

Soy geek porque estas máquinas son parte de mi vida cotidiana. Las uso como relojes, como aparatos de sonido, como bibliotecas, como máquinas de escribir, como máquinas de café, teléfonos o extensiones de mi memoria. Pero, sobre todo, son bastos espacios lúdicos. Un suporte para la comunicación, los descubrimientos, la creatividad.

Soy geek también porque, hasta cierto punto, me encuentro inmers_ en la comunicación digital. Casi todos los dias, sino varias veces al día, leo mi correo electrónico, administro algún servidor de internet, cuido de la red en la que vivo, me informo, aprendo y comparto a través de foros, listas de correo y diversos sitios web, chateo y salgo al encuentro de otr_s a través del IRC.

Y además soy geek porque me gusta el término. Al principio fue un insulto. Pero después, ha sido reclamado por aquellos a quienes hace referencia y volteado para adquirir una connotación positiva y poner los cimientos de toda una comunidad, tal como ha sucedido con otras “minorías culturales”.

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Soy anarquista porque rechazo una sociedad basada en la dominación. Estoy convencid_ de que el fortalecimiento personal (self-empowerment) y el respeto mútuo no son sólo posibles y deseables sino que pueden lograrse a través de la igualdad, la solidaridad y la autogestión.

Soy anarquista, pues, porque me revelo ante aquellas estructuras sociales que causan explotación de masas, sufrimiento y muerte permanentemente. Quiero contribuir a parar este sistema participando en los conflictos sociales y comprometiéndome con colectivos de base radicales.

Soy anarquista porque veo mi vida cotidiana como una oportunidad para experimentar mis principios. Estoy deseando romper las normas sociales rechazando las llamadas al consumo y a la competición; rechazar la alienación deconstruyendo conductas opresivas y dominantes, desarrollando alternativas igualitarias y colectivas.

Soy anaquista, también porque tiendo a ser excéptic_ acerca de la información “oficial”, quiero ser crític_ con los medios de masas e institucionales porque formatean nuestra visión del mundo con omisiones, mentiras y desinformación. Rechazando la autoproclamada objetividad busco otros medios de informarme y educarme a mi mism_, busco herramientas alternativas para generar y defundir noticias.

Soy anarquista, además, porque me opongo a la paranoia que se apodera de la sociedad gracias a la manipulación de sus miedos. Rechazo la criminalización, la recolección de datos personales y los procesos represivos que las autoridades esgrimen contra l_s pobres, las clases oprimidas y l_s activistas. Podemos y debemos oponernos activamente.

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Soy anargeek porque estoy deseando fusionar la creatividad tecnológica y el saber-hacer informático con consideraciones de tipo ético y con prácticas políticas. Mientras el pensamiento aporta dirección y sentido a la práctica, ésta fortalece al pensamiento y ofrece a las ideas una expresión concreta.

Soy, pues, anargeek porque me gustaría vivir en una sociedad basada en la autodeterminación, la libre cooperación y la inteligencia colectiva. Por tanto me sumo al movimiento del software libre que es el resultado de la colaboración planetaria de miles de voluntari_s, permitiendo a cualquiera no sólo compartir y comprender, sino también modificar y distribuir programas informáticos.

Soy anargeek, porque me resisto a ser esclavizad_ tanto por un sistema político como por un sistema operativo. Mientras que los estados imponen leyes sobre sus ciudadan_s el software propietario impone estándares sobre sus usuari_s. Mientras las autoridades previenen la agitación a través de la represión, las compañías intentarn matar alternativas por medio de patentes. Quiero ser capaz de autogestionar mi vida tanto como ser capaz de comprender, modificar y crear las herramientas que uso.

Soy anargeek también porque quiero resistir el interminable consumismo forzado por el capitalismo que no para de producir y manipular, para luego tirar y desaprovechar. Reciclo el hardware que es considerado obsoleto, re-animarlo con trozos de aquí y de allá; liberarlo con software libre. Me gusta superar los límites de las máquinas obsoletas, crear en lugar de consumir en un intento de integrar creatividad, imaginación y experimentación en mis prácticas electrónicas.

Soy anargeek porque siento la necesidad de interrumpir algunas de las actitudes de las comunidades en las que participo. Me gustaría que las comunidades militantes e informáticas de tipo alternativo pudieran reencontrarse. Me parece urgente terminar con el sexismo tan extendido entre geeks y abordar críticamente la hiper-especialización asociada a la informática. Igualmente necesario es que los movimientos sociales entiendan el potencial digital frente al que se mantienen generalmente cerrados y cínicos.

Soy anargeek, una vez más, porque la computación resulta un medio excelente para producir y difundir información independiente. Por eso participo en redes de contrainformación como indymedia: un medio de comunicación autónomo que está extendido a lo largo del planeta y abierto a tod_s, que rompe con las fronteras entre protagonistas/espectadores/periodistas y saca a la luz temas que los medios mayoritarios cuidadosamente ignoran o sobre los que desinforman.

Soy un anargeek, porque los ordenadores no se agotan como instrumentos de control y dominación sobre la sociedad sino que pueden convertirse en herramientas de fortalecimiento, comunicación y transformación social. Ya que el conocimiento es más útil cuando se comparte que cuando se guarda celosamente, participo en talleres de intercambio de habilidades o me involucro en la creación de herramientas y “servicios” colectivos no-comerciales como servidores autónomos, puntos de acceso gratuitos a la red, sitios web o proyectos de hardware solidarios…

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Este “manifiesto” no pretende hablar por ti. Eres libre de adoptarlo parcialmente, asumirlo completamente, o rechazarlo totalmente. Y porque hay tantos anargeeks como indivíduos animo a tod_s a escribir y realizar su manifiesto, experimentar sus ideas, dibujar sus graffiti, escribir sus ASCII.

Contra los personalismos vanguardistas, los liderazgos y la pasividad todo el mundo puede invertarse, reprogramarse y realizarse!

Diciembre del 2002,
darkveggy.

Traducción Junio del 2004,
xabier.

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Notas de la traducción: este texto fue originalmente escrito en francés. La traducción que aquí se ofrece ha sido realizada del original francés y de la traducción inglesa.

El término geek viene del inglés y su equivalente en castellano podría ser la palabra “empollón” aunque ésta no acaba de captar todas las connotaciones que el término inglés ha ido tomando en el marco de la cultura informática. El geek es el típico personaje de las películas norteamericanas de adolescentes que resulta poco popular entre sus compañer_s, lleva bolígrafos en el bolsillo de la camisa y es un apasionado del conocimiento y las máquinas (especialmente los ordenadores). L_s hacker tienden a denominarse “geeks” en lugar de hackers, término este de uso reverencial que pocas veces usan para denominarse a sí mism_s.

Mientras que “anargeek” no resulta muy significativo en castellano en francés el sentido es más inmendiato (ya que el término geek está más extentido y “anar” es una abreviatura común para anarquista). “Anarkogeek” hubiera sido sin duda más apropiado en inglés y castellano, pero el dominio es un conocido blog (el de rabble, de indymedia — anarchogeek.com) por lo que se mantubo el término “anargeek”, a falta, también de una traducción más apropiada al castellano y teniendo en cuenta que el término inglés “geek” es el utilizado en el original francés.

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Un Manifiesto Cypherpunk | Por Eric Hughes, 9 de Marzo de 1993

La privacidad es necesaria para una sociedad abierta en la era electrónica.

La privacidad no es secretismo. Una cuestión privada es algo que no queremos que todo el mundo sepa, pero una cuestión secreta es algo que no queremos que nadie sepa. La privacidad es la capacidad de revelarse selectivamente al mundo.
Si dos personas están haciendo cualquier tipo de transacción, entonces tienen un recuerdo de su interacción. Cada uno de ellos puede hablar de su propio recuerdo sobre el tema. ¿Cómo podría prevenirse esto ? Quizás se podrían presentar leyes en contra, pero la libertad de expresión es aún más fundamental para una sociedad abierta que la privacidad ; nuestra intención no es restringir la libertad de expresión. Si muchas personas hablan juntas en un mismo fórum, cada una puede hablar a las demás y aumentar el conocimiento global acerca de esas personas. Las posibilidades de las comunicaciones electrónicas hacen posibles grupos así, y no van a desaparecer sólo porque nosotros queramos.
Ya que deseamos la privacidad, tenemos que asegurar a cada persona que intervenga en una transacción que sólo conozca lo que es estrictamente necesario para esa transacción. Ya que cualquier información puede expresarse, tenemos que asegurarnos de que revelamos lo mínimo posible. En muchos casos, la identidad personal no es significativa. Cuando compro una revista en un quiosco y pago al contado, el quiosquero no tiene ninguna necesidad de saber quién soy.
Cuando le pido a mi proveedor de correo electrónico la capacidad de recibir y enviar mensajes, mi proveedor no tiene por qué saber con quién hablo, qué digo o qué me dicen. Mi proveedor sólo tiene que saber dónde obtener el mensaje y cuánto le debo. Cuando mi identidad se revela debido al mecanismo de la transacción, no tengo privacidad. No puedo por tanto revelarme selectivamente ; estoy obligado a revelarme siempre.
Así pues, la privacidad en una sociedad abierta requiere sistemas anónimos para efectuar transacciones. Hasta ahora, los billetes y las monedas han sido el mecanismo principal para asegurar la privacidad. Un sistema para transacciones anónimas no es un sistema para transacciones secretas. Un sistema anónimo ofrece la capacidad a los individuos para revelar su identidad sólo cuando lo deseen ; esta es la esencia de la privacidad. Así mismo la privacidad en una sociedad abierta requiere la criptografía. Si yo digo algo, quiero que lo oigan sólo aquellos a los que iba dirigido lo que decía. Si el contenido de mi discurso está al alcance de todo el mundo, no tengo privacidad. Encriptar es indicar que se desea la privacidad y encriptar con sistemas criptográficos « débiles » es indicar que no se tiene un gran interés en la privacidad. Además, revelar la propia identidad de forma que no hayan dudas cuando lo estándar es el anonimato requiere del sistema de firmas criptográficas.
No podemos esperar que los gobiernos, la corporaciones y otras grandes organizaciones sin cara nos garanticen la privacidad sin sacar beneficios de ello. A ellos les resulta beneficioso hablar de nosotros, y podemos esperar que lo harán. Intentar evitar sus discursos es luchar contra la esencia de la información. La información no sólo quiere ser libre, anhela ser libre. La información se expande hasta ocupar todo el espacio disponible. La información es el primo más joven y más fuerte del Rumor. La información tiene más ojos, sabe más y entiende menos que el Rumor.
Tenemos que defender nuestra privacidad si es que queremos tenerla. Tenemos que unirnos y crear sistemas que permitan las transacciones anónimas. La gente ha estado defendiendo su privacidad durante siglos mediante susurros, oscuridad, sobres, puertas cerradas, apretones de manos en clave y mensajeros. Las tecnologías del pasado no permitían una encriptación « fuerte », pero las actuales sí.
Nosotros los cypherpunks nos dedicamos a construir sistemas anónimos. Defendemos nuestra privacidad con criptografía, con sistemas de envío anónimo de e-mail, con firmas electrónicas y con dinero electrónico.
Los cypherpunks programan. Sabemos que alguien tiene que escribir software para defender la privacidad, y puesto que no podemos obtener privacidad hasta que todos la tengamos, vamos a programar. Publicamos nuestro código de manera que nuestros compañeros cypherpunks puedan practicar y jugar con él. Nuestro código es gratis para que todo el mundo pueda usarlo. No nos importa si no apruebas el software que escribimos. Sabemos que el software no puede ser destruido y que un sistema ampliamente disperso no puede cerrarse.
Los cypherpunks deploran las regulaciones en criptografía, pues la criptografía es fundamentalmente un acto privado. El acto de encriptar de hecho retira la información del dominio público. Incluso las leyes contra la criptografía no pueden ir más allá de las fronteras nacionales y de su brazo armado.
La criptografía va a extenderse en todo el mundo, y con ella los sistemas de transacciones anónimas que la hacen posible.
Para que la privacidad se extienda tiene que formar parte de un contrato social. La gente tiene que unirse y usar estos sistemas para el bien común. La privacidad sólo se extenderá mientras los miembros de la sociedad cooperen entre sí.
Nosotros los cypherpunks esperamos vuestras preguntas y vuestras preocupaciones y esperamos engancharte para que no nos autoengañemos. Sin embargo no pensamos apartarnos de nuestro curso porque algunos no estén de acuerdo con nuestras metas. Los cypherpunks están activamente enganchados en el logro de unas redes más seguras para la privacidad. Trabajemos juntos. Adelante.

 

Notas para un manifiesto Postcyberpunk

Notas para un Manifiesto Postcyberpunk (1999)
Por Lawrence Person

“Los críticos, incluido yo mismo, persistimos en hablar colocando etiquetas, a pesar de todas las advertencias. Debemos hacerlo así porque ésta es una fuente de conocimiento muy útil, que al mismo tiempo resulta muy divertida.”
– Bruce Sterling, desde la introducción a Mirrorshades.

Bud, de The Diamond Age de Neal Stephenson, es un protagonista cyberpunk clásico. Un solitario criminal vestido de cuero negro con aumentos corporales cibernéticos (incluyendo una pistola craneal neurolinkeada). Bud se gana la vida primero como señuelo de un narcotraficante, luego aterrorizando a los turistas por dinero.

Todo lo cual lleva a un largo camino hacia la explicación de porqué su culo se desperdicia en la página 37 de una novela de 455 páginas.

Bienvenido a la era postcyberpunk.

Podría decirse que la ficción científica entró a la era postcybepunk en 1988 con la publicación de Islands in the Net de Bruce Sterling. Del mismo modo que The Artificial Kid de Sterling encapsuló muchas de las temáticas del cyber-punk antes que el movimiento tuviera un nombre, Islands in the Net prefiguro un cuerpo creciente de trabajo que puede (al menos hasta que alguien aparezca con un nombre mejor) ser etiquetado como postcyberpunk. Pero para entender al postcyberpunk, es importante distinguir acerca de qué (y de qué no) fue el cyberpunk.

Los personajes del cyberpunk clásico eran perdedores alienados, marginalizados, quienes vivían al borde de la sociedad en futuros generalmente distópicos donde la vida diaria era impactada por cambios tecnológicos rápidos, una datósfera ubicua de información computarizada, y una modificación invasiva del cuerpo humano. Neuromancer de William Gibson es, naturalmente, el trabajo cyberpunk arquetípico, y esto (junto con los primeros cuentos de Gibson como Johnny Mnemonic y Burning Chrome, The Artificial Kid, y el extraño trabajo de John Shirley) es desde dónde vino el lugar común “vida de alta/baja tecnología” acerca del cyberpunk y sus imitadores.

El brillo de la superficie de cuero negro y cromo fue en gran medida lo que atrajo la atención de los medios, pero no es lo que hizo del cyberpunk el más importante movimiento literario de la ciencia ficción desde la Nueva Ola. El impacto perdurable del cyberpunk no vino de los detalles de su medio, sino del método de su despliegue, la técnica de inmersiva de construcción del mundo que le dio tal reveladora calidad (lo que John Clute, hablando de Pat Cardigan, llamó “la ardiente presencia del futuro”). El cyberpunk se dio cuenta que la vieja estructura de la CF de “altera sólo una cosa y ve lo que ocurre” era irremediablemente anticuada, una doctrina vuelta irrelevante por el paso furioso del cambio tecnológico de fines del siglo XX. El futuro no es “sólo una maldita cosa después de otra”, es cada maldita cosa todo al mismo tiempo. El cyberpunk no sólo se dio cuenta de esta verdad, sino que la adoptó. Parafraseando a Chairman Bruce, el cyberpunk llevo la extrapolación tecnológica al entramado de la vida cotidiana.

Lo mejor del cyberpunk transmitió cargas cognitivas enormes acerca del futuro al representar (de acuerdo a la mejor tendencia “muéstralo, no lo digas”) la interacción de sus personajes con la minucia cotidiana de su entorno. Del modo que ellos interactuaban con sus ropas, sus muebles, sus adornos y gafas, los personajes cyberpunk te decían más acerca de la sociedad en la que ellos vivían de lo que otras “clásicas” historias de CF decían a través de su interacción con robots y cohetes.

El postcyberpunk usa la misma técnica inmersiva de construcción del mundo, pero presenta diferentes personajes, escenarios, y en forma más importante, asume cosas fundamentalmente diferentes acerca del futuro. Lejos de ser perdedores alienados, los personajes postcyberpunk son frecuentemente miembros íntegros de la sociedad (es decir, tienen trabajos). Ellos viven en futuros que no son necesariamente distópicos (a decir verdad, ellos son frecuentemente impregnados con un optimismo que oscila de cauto a exhuberante), pero sus vidas cotidianas están aún impactadas por el rápido cambio tecnológico y una infraestructura computarizada omnipresente.

The Diamond Age de Neal Stephenson es tal vez la más popular novela postcyberpunk, aunque también son merecedoras de consideración Islands in the Net y Holy Fire de Bruce Sterling, Necroville de Ian McDonald (también conocida como Terminal Cafe), The Star Fraction y The Stone Canal de Ken MacLeod, Queen of Angels, Slant y (partes de) Moving Mars de Greg Bear, The Fortunate Fall de Raphael Carter, algunos de los trabajos de Greg Egan (novelas de Egan como Permutation City y Diaspora son tan salvajemente extrapolativas que es difícil ubicarlas dentro de cualquier categoría), y las primeras ciento y pico de páginas de Aristoi de Walter Jon Williams (entre otras).

Como sus antepasados cyberpunk, los trabajos postcyberpunk sumergen al lector en futuros ricamente detallados y hábilmente matizados, pero cuyos caracteres y escenarios frecuentemente provienen, por falta de un termino mejor, de la clase media. (Y no necesitamos un término mejor; aquí en los Estados Unidos, la movilidad económica ha convertido al concepto de “clase” casi en obsoleto.) Los personajes postcyberpunks frecuentemente tienen familias, y algunas veces hasta niños. (Siendo los niños, más que los protagonistas adolescentes valerosos, hiperinteligentes y mal comprendidos, criaturas todas escasas en la mayor parte de la ficción científica.) Ellos están anclados en su sociedad más que marginalizados en ella. Tienen carreras, amigos, obligaciones, responsabilidades, y todas las trampas de la vida “común”. O, por ponerlo de otra manera, su paisaje social es frecuentemente tan detallado y matizado como su paisaje tecnológico.

Los personajes cyberpunk frecuentemente buscan derribar o explotar órdenes sociales corruptos. Los personajes postcyberpunk tienden a buscar maneras de vivir en, o aún fortalecer, un orden social existente, o ayudar a construir uno mejor. En el cyberpunk, la tecnología facilita la alienación de la sociedad. En el postcyberpunk, la tecnología es la sociedad. La tecnología es lo que los personajes respiran, comen, y en lo cual viven (es el caso de Aristoy de Jon William o de Diaspora de Greg Egan, viven en el sentido literal de la palabra, con sí mismos –en parte o en todo- inmersos en la datósfera). Los personajes postcyberpunk habitan en lo que Sterling ha denominado “revolución tecnológica permanente” como así lo hacemos hoy día.

El cyberpunk tendía a ser frío, desapegado y alienado. El postcyberpunk tiende a ser cálido, involucrado, y conectado. (Un guiño aquí al medianamente-serio manifiesto Ribofunk de Paul di Filippo.). El cyberpunk tendía hacia lo siniestro, mientras el postcyberpunk es frecuentemente completamente divertido (partes de The Diamond Age brillan más intensamente a este respecto, como lo hacen los trabajos de Ken MacLeod.) Podría argumentarse que el postcyberpunk representa una fusión de del cisma humanista/cyberpunk de los 1980s, pero: A.) Estoy feliz de dejar esa lata de gusanos en particular a almas más valientes (o más temerarias), y B.) Aunque muchos de los trabajos cyber-punk se han convertido en más humanizados, lo contrario no parece ser cierto (a pesar de la recapitulación de Shiner & Sterling “Mozart in Mirrorshades” en Corrupting Dr. Nice).

Podría haber sido Isaac Asimov (aunque lo escuché primero vía Howard Waldrop) quien dijo que había tres órdenes de ficción científica, usando el automóvil como un ejemplo. El hombre inventa el automóvil y lo usa para perseguir al villano: ficción de aventuras. El hombre inventa el automóvil, y unos pocos años después hay congestionamientos de tránsito: ficción acerca de problemas sociales. En el tercer tipo, el hombre inventa el automóvil y otro hombre inventa las películas: cincuenta años después, la gente va al autocine. Este es el tercer orden de ficción, ficción de tejido social, que fue el corazón del cyberpunk. Sin embargo, muchas historias cyberpunk utilizan dispositivos clásicos de trama (valientes jóvenes rebeldes derrocan el orden social en descomposición, etc.) para explorar tales temas. Las mejores movidas postcyberpunk se adentran en ficción científica de tercer orden, el guion surgiendo orgánicamente desde el mundo en el cual se ubica.

El influyente ensayo de los 1970s de Gardner Dozois “Viviendo el futuro: eres lo que comes” se trató de este mismo punto, haciendo notar que las futuras sociedades deberían ser representadas como “una cosa real, auto-consistente, orgánica). El punto de vista del postcyberpunk no está fuera de la pecera mirando hacia adentro, sino dentro de la pecera mirando alrededor. Como resultado, el postcyberpunk frecuentemente bordea el límite de lo que puede ser descripto en el idioma inglés de fines del siglo XX, desde la representación de los datos en el espacio Pikeover cuarto-dimensional de Slant al “algo” mejorador de la inteligencia que Maya se da cuenta que es demasiado vieja para adoptar en Holy Fire.

Finalmente, está el inevitable asunto de la relevancia generacional. Sí, el cyberpunk fue acerca de los tempranos 1980s, mientras postcyberpunk es acerca de los 1990s, y el cyberpunk fue ampliamente escrito por gente en sus veintes y treintas, el postcyberpunk por gente en sus tardíos treintas y tempranos cuarentas. Pero otro factor esta involucrado. Muchos escritores que crecieron leyendo en los 1980s están precisamente ahora comenzando a tener sus cuentos y novelas publicadas. Para ellos el cyberpunk no fue una revolución o filosofía extraterrestre invadiendo la CF, sino sólo otro sabor de CF. Como los escritores de los 1970s y 80s quienes asimilaron los clásicos y las técnicas estilísticas de la Nueva Ola sin necesariamente conocerla o aún preocuparse acerca de los manifiestos e ideologías que les dieron nacimiento, hoy en día nuevos escritores podrían bien haber leído Neuromancer junto con Foundation de Asimov, Stand on Zanzibar de John Brunner, y Ringworld de Larry Niven y no ver discontinuidad sino un continuo. Ellos podrían ver al postcyberpunk no sólo como el lenguaje natural para describir el futuro, sino como la única vía adecuada para comenzar a extrapolar desde el presente.

Respuestas a las preguntas inevitables: ¿Es el postcyberpunk un movimiento? No. ¿Hay trabajos cyberpunk o postcyberpunk que no se encuadran en estas definiciones? Sí. Schismatrix de Sterling y sus otros cuentos Formado/Mecánico tienden a desafiar este esquema (aunque se convierte en más aplicable si uno considera “Moving in Clades”, el último tercio de Schismatrix, como postcyberpunk), y Cadigan parece haber corrido la secuencia en reversa. ¿No hay por allí muchos nuevos escritores, Jack Womack, Kathleen Ann Goonan, Linda Nagata, Nicola Griffith, etc.) cuyos trabajos podrían ser etiquetados como postcyberpunk pero los cuales ustedes no han podido leer aún? Es verdad. Mea culpa. ¿No hay por allí libros que salieron en los 1990s que parecen postcyberpunk y que no se adecúan a sus definiciones? Nimbus de Alexander Jablokov, Fairyland de Paul J. McAuley, y, naturalmente, Snow Crash de Stephenson, todos desafían esta taxonomía, o cuanto menos deben ser considerados como híbridos mutantes o llegados tarde al cyberpunk clásico. ¿No son todas estas definiciones muy duras y rápidas? No sólo eso, ellas son torpes, de Procusto, y probablemente se verán equivocada en muchos detalles por lo tanto, en más o menos una década desde ahora. Aún así el postcyberpunk es una parte muy vital y muy real del paisaje de la moderna ficción científica. Necroville, Slant y Only Fire, por todas sus diferencias, tienen por mucho más en común entre ellas de lo que lo tienen con la mayoría de los trabajos de la ficción científica en conjunto, o aún con otros libros en el 10% de la CF que no es basura.

De todas las cepas mutantes que en la actualidad se filtran a través del cuerpo político de la ficción científica, el postcyberpunk es la mejor ubicada para explorar temas relacionados al mundo de la innovación tecnológica acelerada y de la complejidad siempre creciente de modos relevantes para nuestra vida cotidiana sin perder el “sentido de maravilla” que caracteriza a la mejor ciencia ficción. Esto no es decir que el postcyberpunk sea el único juego en la ciudad; escritores de ficción científica como Octavia Butler, Stephen Baxter y Jack McDevitt (por nombrar sólo tres) están todos haciendo un buen trabajo fuera de sus límites. Pero el postcyberpunk es el juego más importante en la ciudad, y el que mejor se adapta para perfeccionar la vanguardia del género.

Manifiesto Cyberpunk

El manifiesto Cyberpunk se escribe en 1997 por Christian As.Kirtchev.

UN MANIFIESTO CYBERPUNK

por Christian As.Kirtchev traducido por AuRiL.
Somos las mentes electronicas, un grupo de rebeldes de pensamientos libres.Cyberpunks. Vivimos en el Ciberespacio, estamos en todos lugares, no tenemos límites.Este es nuestro manifiesto. El manifiesto cyberpunk

I.Cyberpunk
1/ Esos somos nosotros, lo Diferente. Ratas de la tecnología, nadando en el océano de la información. 2/ Estamos cohibidos, pequeños chicos de colegio, sentados en el último pupitre, en la esquina de la clase. 3/ Somos el adolescente que todos consideran extraño. 4/ Estamos estudiando hackear sistemas operativos, explorando la profundidad de su extremos. 5/ Nos criamos en el parque, sentados en un banco, con un ordenador portatil apoyado en las rodillas, programando la última realidad virtual. 6/ Lo nuestro está en el garage, apilado con la porquería electrónica. El hierro soldado en la esquina de la mesa y cercana a la radio desmontada- eso es lo nuestro. Lo nuestro es una habitación con ordenadores, impresoras zumbeantes y modems pitando. 7/ Somos aquellos que vemos la realidad de forma distinta. Nuestro punto de vista muestra más de lo que la gente ordinaria puede ver. Ellos solo ven lo exterior, pero nosotros vemos lo interior. Eso es lo que somos- realistas con gafas de soñadores. 8/ Somos aquellas personas casi desconocidas para el vecindario. Personas, entregadas a sus propios pensamientos, sentadas día tras día ante el ordenador, saqueando la Red por algo. No salimos frecuentemente de casa, solo de vez en cuando para ir al cercano estudio de radio, o a un conocido bar a encontrarse a algunos de los pocos amigos que tenemos, o encontrarnos a algún cliente, o al camello de la esquina,… o simplemente para dar un paseo. 9/ No tenemos muchos amigos, sólo unos pocos con los que nos vamos de fiesta. Todos los demás que conocemos están en la Red, en el otro lado de la línea. Los conocemos de nuestro canal favorito de IRC, de los newsgroups, de los sistemas que frecuentamos : 10/ Nosotros somos aquellos los que nos importa una mierda lo que los demás piensen de nosotros, no nos importa lo que aparentamos o lo que la gente diga sobre nosotros en nuestra ausencia. 11/ La mayoría de nosotros viven escondidos, siendo desconocidos para todos menos a aquellos que inevitablemente están en contacto con ellos. 12/ Otros aman la publicidad, ellos aman la fama. Ellos son conocidos en su mundo underground. Sus nombres se escuchan con facilidad allí. Pero todos unidos somos una sola cosa- nosotros somos los cyberpunks.

13/ La sociedad no nos entiende, somos los “raros” y los “locos”, personas que a ojos de la gente normal que viven lejos de la información y las ideas libres. La sociedad niega nuestra manera de pensar- una sociedad, viviendo, pensando y respirando de una única manera- un tópico. 14/ Ellos nos desprecian porque pensamos de forma libre, y el pensamiento libre está prohibido. 15/ El cyberpunk tiene una apariencia externa, el carece de movimiento. Los cyberpunks son personas que, comienzan desde lo normal y saben lo que todos conocen, hasta el artista “tecnomaníaco”, hasta el músico que toca música electrónica, a los superficiales escolares. 16/ El cyberpunk ya no es un genero de literatura, tampoco es una ordinaria subcultura. El cyberpunk es en si misma una nueva cultura, hijos de la nueva era. Una cultura que une todos nuestro intereses comunes y vistas. Nosotros estamos unidos. Nosotros somos los cyberpunks.
II. Sociedad
1/ La sociedad la que nos rodea está atascada en el conservadorismo y en el “todo para ellos”, mientras se hunde lentemente en las arenas movedizas del tiempo. 2/ Sin embargo, algunos obstinados rehusan a creer esto, lo obvio es que vivimos en una sociedad podrida. Las llamadas reformas que nuestros gobiernos utilizan para enorgullecerse, no son más que un pequeño paso adelante, que podrían ser hechas más satisfactoriamente con un salto. 3/ La gente teme lo nuevo y lo desconocido. Ellos prefieren lo antiguo, lo conocido y lo que ellos mismos han comprobado. Ellos temen lo que lo nuevo pueda acaecerles. Ellos temen perder lo que ya tienen. 4/ Su temor es tan fuerte que esto es proclamado enemigo revolucionario e idea liberal- es un arma. Este es su error. 5/ Las personas deben dejar sus temores atrás y seguir adelante. En el sentido de que lo poco que ahora tengas podrá multiplicarse en el mañana. Todo lo que ellos tienen que hacer es cerrar sus puños y sentir lo nuevo; dar libertad a los pensamientos, ideas, a las palabras: 6/ Durante siglos las generaciones han sido educadas de una misma manera. Los ideales son lo que todos buscan. Se olvida la individualidad. La gente piensa de una misma forma, siguiendo un modelo impuesto en ellos desde su juventud, la “educación-modelo” para todos los niños : y, cuando alguno se atreve desafiar la autoridad, es castigado. ” Esto es lo que pasa cuando expresas tu propia opinión y esta es diferente a la del profesor “. 7/ Nuestra sociedad está enferma y necesita ser curada. La cura es un cambio en el sistema….

III. El Sistema
1/ El Sistema. Con siglos de antiguedad, basada en principios que no son validos actuálmente. Un sistema que no ha cambiado mucho desde su nacimiento. 2/ El Sistema está equivocado. 3/ El Sistema debe imponer su verdad sobre la nuestra para poder mandar. El gobierno necesita que nosotros la sigamos ciegamente. Por esta razón, vivimos en un eclipse informativo. Cuando las personas adquieren más información de la que da el gobierno, no pueden distiguir cuál es correcta y cuál no. Así que la mentira se hace verdad- una verdad, fundamental para todo lo demás. Así los líderes controlan con mentiras a la gente ordinaria que carecen de la noción de cual es la verdad y ciegamente siguen al gobierno, creyéndolos. 4/ Nosotros luchamos para liberar la información. Nosotros combatimos por la libertad de expresión y de prensa. Por la libertad de expresar nuestros pensamientos libremente, sin ser perseguidos por el Sistema. 5/ Incluso en los países más democráticos y desarrollados que pretenden ser la cuna de la libertad de expresión. La mala información es una de las principales armas del Sistema. Un arma que ellos dominan muy bien. 6/ La Red es la que nosayuda a expandir nuestros pensamientos libremente. La Red sin barreras ni limites de información. 7/ Lo nuestro es tuyo, lo tuyo es nuestro. 8/ Todo el mundo puede compartir la información, sin restricciones. 9/ La encriptación de información es nuestra arma. Así las palabras de la revolución pueden expandirse ininterrumpidamente, y el gobierno sólo puede intentar adivinar. 10/ La Red es nuestra esencia, en la Red somos los reyes. 11/ Leyes. El mundo está cambiando, pero las leyes son las mismas. El Sistema no está cambiando, sólo unos pocos rasgos para revestirse a los nuevos tiempos, pero en el fondo es todo lo mismo. 12/ Nosotros necesitamos nuevas leyes. Leyes, que se ajusten a los tiempos en que vivimos, con el mundo que nos rodea. No leyes construidas en las bases del pasado. Leyes, para hoy, leyes, que se ajusten al mañana. 13/ Las leyes que sólo se refieren a nosotros. Leyes que desesperadamente necesitan revisión.

IV. La Visión
1/ A algunas personas no les importa lo que sucede en el mundo. A ellos les importa lo que suceden en su alrededor, en su micro-universo. 2/ Estas personas sólo pueden ver un futuro oscuro, porque ellos sólo ven la vida de ellos mismos ahora. 3/ Otras personas, se muestran más concienciadas en lo que ocurra globalmente. Ellos están interesados en todo, en la perspectiva del futuro, en lo que va a pasar en el mundo. 4/ Ellos tienen una actitud más optimista. Para ellos el futuro es limpio y más bonito, pueden ver en esto a un hombre más maduro en un mundo más amplio. 5/ Nosotros estamos en el medio. Estamos interesados en lo que ocurre ahora y en lo que va a ocurrir el día de mañana. 6/ Observamos la Red, y la Red esta creciendo y haciendose más amplia. 7/ Pronto todo en este mundo será absorvido por la Red: desde los sistemas militares hasta el PC de casa. 8/ Pero la Red es la casa de la Anarquía. 9/ No puede ser controlada y en eso radica su poder. 10/ Cada hombre será independiente en la Red. 11/ Toda la información estará aquí, cerrada en el abismo de ceros y unos. 12/ El que controla la Red, controla la información. 13/ Vivimos en una mezcla del pasado y el presente. 14/ El mal proviene del hombre y el bien de la tecnología. 15/ La Red controlará al pequeño individuo y nosotros controlaremos la Red. 16/ Pero, si tu no controlas, serás controlado. 17/ La información es el PODER!

V. ¿ Dónde estamos ?
1/ ¿Dónde estamos? 2/ Todos nosotros vivimos en un mundo enfermo, donde el odio es un arma y la paz un sueño. 3/ El mundo crece lentamente. Es difícil para un cyberpunk vivir en un mundo subdesarrollado, con gente alrededor suya que observan su fuerte desarrollo 4/ Nosotros vamos hacia adelante, y ellos nos empujan hacia atrás. La sociedad nos suprime. Sí, suprimen la libertad de pensamiento. Con crueles programas de educación en colegios y universidades. Machacan a los niños con sus puntos de vista y castigan y niegan todo intento diferente. 5/ Nuestros hijos crecen educados en este viejo y aún no cambiado sistema. Un sistema que no tolera la libertad de pensamiento y demanda una estricta obediencia a las reglas… 6/ Viviríamos en un mundo muy distinto de este si las personas hicieran escalones y no huecos. 7/ Es difícil vivir en este mundo, cyberpunk. 8/ Es como si se hubiera detenido el tiempo. 9/ Vivimos en el lugar correcto pero no en el tiempo correcto. 10/ Todo es tan ordinario, la gente es la misma, sus actos también lo son. Como si la sociedad sintiera una necesitad intensa de vivir atrás en el tiempo. 11/ Algunos intentan encontrar su propio mundo, el mundo Cyberpunk, y encontrándolo, construyen su mundo. Construyen sus pensamientos que cambian la realidad, se entregan a estos y viven en un mundo virtual. Los inventos, crean la realidad : 12/ Otros, en cambio, se acostumbran el mundo tal y como es. Ellos siguen viviendo en el, aunque no les guste. Ellos no tienen otra elección que esperar que el mundo se mantenga bien y siga hacia adelante 13/ Lo que intentamos hacer es cambiar la situación. Estamos intentando ajustar el mundo presente a nuestras necesidades y visiones. Para adecuarlo a su máxima función y olvidar la basura. Cuando nosotros no podemos, simplemente vivimos en este mundo, como los cyberpunks, no importa lo difícil que sea, cuando luche la sociedad nosotros los contrarrestaremos. 14/ Nosotros contruimos nuestros mundos en el Ciberespacio. 15/ Un montón de ceros y unos, un montón de bits de información. 16/ Construimos nuestra comunidad. La comunidad de los CYBERPUNKS.

¡Unidos! Luchemos por nuestros derechosSomos las mentes electronicas, un grupo de rebeldes de pensamientos libres. Cyberpunks.Vivimos en el Ciberespacio, estamos en todos lugares, no tenemos límites.Este es nuestro manifiesto.

 El manifiesto cyberpunk.14 de Febrero de 1997