Libroteca|El Carácter Moral del Trabajo Criptográfico

No me gusta pensar que entro en el acaecer del destino y me toma de sorpresa cuando me doy cuenta que todo acontecimiento tiene un hilo conductor de algo que ha pasado, como si las piezas de lego fueran uniéndose casi por sí mismas. Pero a veces, como que pasa así, aunque me gusta pensar que el acontecimiento es resultado de un condicionamiento personal, de elecciones.

Como sea, en la página se ha hablado acerca de la criptografía, de su importancia en la comunicación, de la necesario sentido de privacidad en la era actual y de las formas de mensajería oculta o privada que viene desde hace siglos, como la criptografía cesariana. Dado que este tipo de comunicación “codificada” (anoto que toda la comunicación está compuesta de códigos) de tal manera que sólo algunas personas puedan tener acceso a la información, no quiere decir que nadie pueda acceder a esta. Todo lo contrario, pues la intención es que la información pueda fluir de manera libre sin restricciones.

En fin, Rogaway ha escrito un interesante artículo sobre la moralidad en la criptografía. La primera parte es muy interesante pues hace referencia a aquellas personas que no estamos dentro del mundo de la creación de NTIC, pero que como usuarios tenemos que estar al tanto de lo que pasa en ese mundo binario, así como tener la necesidad y ocuparnos de un buen uso y distribución de nuestros datos.

 

La cultura de paz no existe; son los papás (¡?)

Existe un momento en la vida en que te das cuenta que casi todo es neoplatónico. Entonces, surge la inquietud de preguntarse, indagar y reflexionar sobre los clásicos: Platón, Sócrates y Aristóteles. Y para todo esto tenemos que regresar al éthos, al êthos, al bios y a la zoé.

Éthos,  êthos,  bios y  zoé.

Así que me quito el sombrero de paranoia por un momento y me pongo en el la filosofía moral. Dentro de la moral existe la moral y moralidad, la primera se refiere a la ética; es decir a la teoría. Mientras que la segunda hace referencia a la práctica, al acto moral. Ahora bien, la definición etimológica de Ética viene de “ethos” del cual se desprende el êthos y el éthos. El primero se refiere a la formación de carácter y el segundo a la costumbre, del cual deviene el mors moris o la moral como costumbre.

Vámonos por partes, como dijera Jack The Ripper, así que empecemos por êthos. El carácter para la Grecia clásica no es más que una mera construcción para poder alcanzar el arete o la virtud. El carácter es la forma en la cual los hombres hacen y ayudan en el mantenimiento de la polis, el heroísmo es un carácter formado por el êthos.  La relación entre polis, hombres , éthos y êthos es inseparable, pues la polis crea la éthos (que es la costumbre, el acto moral como costumbre) de la manera que los hombres ayudan al mantenimiento y la reproducción de los hombres, de la misma manera en que la polis reproduce hombres que garanticen la reproducción de la êthos, que no sólo es el cuidado de la polis, sino que incluye el cuidado de sí como una expresión de libertad y camino para alcanzar la virtud, la belleza, las cuales son características de los hombres libres. Pues para cuidar de sí se necesita libertad, si se tiene libertad se tiene ética, el êthos.

El acto moral responde a un sistema de normas de características sociales, históricas, además de ser normativas. La moralidad siempre responde a lo bueno o malo,  a pesar de siempre tener un origen disperso y de coacción externa. Esto nos lleva a la posibilidad de enjuiciar en bueno o malo. El acto moral es un acto que tiene que tiene que poseer tres características: libertad, conciencia y afectar a un tercero. De lo contrario no puede hablarse de un acto moral, sino de un acto humano, el cual no puede someterse a enjuiciamiento en términos éticos.

Por su parte, Aristóteles dice que Bios es una forma de vida, pero no en forma en que la escuela no dice sobre la bios, que se utiliza en la biología.  La bios para Aristóteles es lo que hace el humano dentro de la polis. Es decir, las cuatro formas de vida: la contemplativa, la política, la del place y la de los negocios. La bios habla de un intelecto activo del animal humano. De la potencialidad de tomar el tiempo y acaecer del destino y crear una vida posible. Por su parte la zoé alude a lo orgánico, a la expresión de la animalidad. La vida de las bestias, la vida vegetativa y la vida nutritiva o del placer. Dentro de esta forma de vida se habla de un intelecto pasivo, de la imposibilidad de tomar el tiempo en las manos, es decir, se sufre el destino.

Una de las cosas actuales y de siempre del sistema neoliberal es crear la ilusión de que es necesaria la vida de placer, la zoé, la existencia animal que invisibiliza al otro. O bien se inviste la zoé con la bios y se hace que la vida de negocios sea la única vida posible. Como nuevo esclavismo del neoliberalismo es hacer del animal no humano una empresa, hacer creer que se puede sobresalir de la creatividad, ahora el sistema se alimenta de la creatividad, lo que hace en el animal humano la competencia, la imposibilidad de desarrollar la bios y sufrir el destino en la animalidad. Todos son potenciales enemigos. Nuestro sufrimiento del destino es una expresión de nuestro vaciamiento.  Justamente vivimos en lo que sería una ética utilitarista, en la cual lo único que importa es en mayor beneficio para un mayor número de personas (aunque a veces es un mayor beneficio a un menor número de personas), para lo cual se mediatiza y se instrumentaliza al otro, de la manera en que el otro sea capaz de ceder ante estos beneficios que satisfacen la zoé.

Una cosa inexistente llamada cultura de paz

Las Naciones Unidas definen la Cultura de Paz, “como un conjunto de valores, actitudes, comportamientos y estilos de vida que rechazan la violencia y previenen los conflictos atacando a sus raíces a través del diálogo y la negociación entre los individuos, los grupos y los estados”.1

Si el programa neoliberal promueve la zoé e inviste al animal no humano en un estadío de vacio y animalidad, entonces la llamada “cultura de paz”, dice que todos debemos de tener valores, actitudes, comportamientos y estilos de vida (êthos y éthos)… de los cuales de desarrolle una convivencia sin violencia. Por eso digo que la cultura de paz no existe. De lo que necesitamos ocuparnos es de una estructura de convivencia no utilitaria e incluyente. Pero justo como mencionaba en un post sobre educación popular, la cultura de paz se ha creado de forma utilitaria, mediatizando e instrumentalizando tanto al otro como a sus necesidades para la construcción de la bios.

Nuevas pedagogías | La gamificación, una cosa del mal

¡Hola gentes!

Ya ven que me agrada eso de meter cosas de todo a todo. Y en mi metodología pedagógica no pasa lo contrario, así que siempre trato de meter cosas de la cultura pop, videojuegos y películas como referencias y apoyo en el aprendizaje. ¡OJO!.. APOYO, como APOYO. La metodología del juego o gamificación es otra cosa.

¿Qué es la gamificación? Básicamente es llevar el juego y ahora la estrategia de los videojuegos al aula y con eso se pretende que el aprendizaje sea lúdico, innovador y funcional. Ahora bien, los elementos del juego tienen elementos: reglas, ganadores, perdedores, escenarios, roles. Mientras que en la escuela se tiene: elementos, escenarios, materiales, reglas, roles, los ganadores y los perdedores; es decir, los que tienen 10 y los que no, los que participan y los que no. Esas cosas de la educación normal y normativa que todos, o por lo menos muchos odiamos.

Los elementos que se utilizan en la gamificación en el aula o en el trabajo, son los más adictivos; la competencia, el ranking, el tiempo, los premios. Por ende, el aprendizaje no es la motivación del juego; sino los premios y la satisfacción por competir. Y al final se hacen las cosas por las malas. Que bien es cierto que se han aprendido muchas cosas por medio del juego o los videojuegos. Porque si se lleva a cabo de una manera correcta, los roles sacan de los sujetos su mejor persona.

Entonces, para una buena gamificación las reglas pueden ser construidas por todos los participantes, así como la participación, la experimentación. Una metodología del juego jugada por todos, llevada a cabo en colaboración y creada en conjunto. Esto hace que se aprenda en el camino procesos y habilidades que la clásica metodología del juego no permite por ser rígida. La motivación; entonces no recae en los premios, sino en el proceso de aprendizaje. Como sea, se puede aprender más de historia jugando Assassin’s Creed que en un salón de clases.

Nuevas Pedagogías | Hablar de pedagogía popular es bien fácil

Hace unos meses, me integré a un equipo de estudiantes universitarios que impartían cursos para chicos que salían de la escuela secundaria y estaban por presentar su examen de ingreso al nivel medio superior.  En principio una experiencia nueva para mí, puesto que no me había parado frente a un grupo sin tener que enfocarme en el asunto de la alfabetización y la apropiación digital. Así, que en otras palabras , estaba fuera de mi área de confort.

Dejando a un lado que no estaba en mi zona de confort, pasaron varias cosas que llamaron mi atención, tanto por parte de los chicos de secundaria como por parte de los chicos de la uni. Entre los detalles y ahora mi interpretación del por qué muchos de los aspirantes no logran obtener una puntuación mayor a 60, es por su falta de comprensión lectora, aunado a las banalidades y las presiones que ejerce la sociedad entre adolescentes (que no tocaré aquí).

En los últimos años he notado que se incrementa eso de “hagamos algo que tenga que ver con educación popular” como eje transversal el proyectos de intervención comunitaria. Estos, en la mayoría de esas veces, por no decir casi todas, el pobre de Paulo Freire está revolcándose en su tumba por cantidad de cosas tan mal, pero mal ejecutadas. Esto pasa en colectivos (desde los izquierdosos hasta los que están en el camino) , AC, investigadores, docentes, (coloque aquí su preferido), etcétera. Pero lo que en realidad he notado dentro de estos proyectos de “educación popular” y hagamos de este un “mundo mejor por medio de la educación” es una cosa de fascismos educativo y bien entrelazado con la educación “normal, normativa, normalizante”, si bien la intención es por un lado, sus prácticas no concuerdan y menos por los facilitadores que se la pasan a diestra y siniestra impartiendo cursos con un enfoque educativo “alternativo”.

Hablar de educación popular o bien de toda la gama de educación alternativa es lo más fácil del mundo, te puedes aprender los libros de Freire o citar bien a Illich o argumentar de una manera en la que desde la lectura del proyecto suene tan innovador que el gobierno suelte el varo para llevarlo a cabo.  Considero que esto pasa cuando se lleva un eje transversal como una moda, lo nuevo, lo que pega, la cosa a la cual no pueden decir que no si todo mundo lo hace. Como proyectos e iniciativas de “género” en las cuales sólo son de género por incluir a mujeres, pero siguen siendo reproductoras del discurso normativo patriarcal que le dice a la mujer: quédate en casa, cuida a los hijos, coloca a los demás antes que a ti, entre otras cosas.

La educación popular no es una moda, es una alternativa educativa necesaria y tiene que hacerse bien. La educación popular no se da a partir de las citas o el recital de la teoría, se vive dentro y fuera de las aulas. Se vive en la cotidianidad.

Criptografía Cesareana

Según la definición etimológica, la criptografía es la “escritura oculta”.  Ahora bien, la escritura oculta se basa en el principio de alterar el mensaje, cambiar el orden lingüístico o jugar con caracteres para que el mensaje no pueda ser descubierto a menos que así se quiera, o bien, que quien lee el mensaje sea capaz de descifrarlo; por lo tanto, la criptografía es básicamente el cifrado de mensajes.  Los métodos de cifrado son, por mucho, anteriores a la era de la electrónica.

Antes de comenzar, recordemos las primeras líneas del Manifiesto Cypherpunk:

La privacidad es necesaria para una sociedad abierta en la era electrónica.

La privacidad no es secretismo. Una cuestión privada es algo que no queremos que todo el mundo sepa, pero una cuestión secreta es algo que no queremos que nadie sepa. La privacidad es la capacidad de revelarse selectivamente al mundo.

Que la privacidad no sea confundida con el secretismo es una de las principales confusiones que surgen por medio del tema. Y ahora es una de las cuestiones puntuales para nuestra privacidad en la era de la electrónica. Pero, ¿todo esto de donde surge?. Como ya les mencione con anterioridad, la codificación de los mensajes surgen mucho, pero mucho antes. El primero en crear un código de cifrado fue Julio César. Además de deberle a Julio César el sistema de cifrado más antiguo, podemos decir ahora, que es un sistema bastante sencillo de entender, pero no necesariamente de descifrar a la primera, pues se necesita algo de práctica para poder entender el mensaje. Dicho criptosistema se basa en el desplazamiento de las letras del alfabeto.

Por ejemplo, el desplazamiento es de 3; es decir, que la letra A en el criptosistema se representará como la letra D. Aunque también puede existir el desplazamiento de 6. Julio César utilizaba este sistema como parte de la comunicación con sus generales de esa manera si el mensaje era interceptado por el enemigo, estos no tendrían la capacidad de entender la estrategia militar.

Recordemos a Alan Turing

Si existe un personaje cuya importancia recae en la informática, la criptografía, las matemáticas y la inteligencia artificial, ese es Alan Turing.

El padre de Alan fue un funcionario británico en la India, pero Alan nace en Paddington por decisión de los padres. Desde pequeño mostró interés en las matemáticas y un enorme ánimo por ir a la escuela. Desde muy joven ya había desarrollado teorías sin necesidad de haber cursado estudios avanzados en matemáticas o en el cálculo. Como sea, Turing tuvo que cambiarse de colegio, pues no le gustaban las teorías clásicas y prefería enfocarse a las ciencias, así que por eso termina sus estudios en King’s College. Como sea, termina como profesor en la Universidad de Cambridge y tiempo después se une al equipo de Naval Enigma. Junto con Cristopher (su máquina) y el equipo ayudan a decifrar los mensajes nazis y así ayudan a terminar con la SGM.

Máquina de Turing

La programación es una herramienta maravillosa en nuestros días y su base es el algoritmo. Un algoritmo puede representarse de forma gráfica como un diagrama de flujo que debe seguir una cierta lógica para resolver un problema. Eso es lo que básicamente es un algoritmo. Una secuencia de pasos para llegar a resolver algo.  Por otra parte, la comunicación tiene entre otras cosas, códigos que responden a una lógica de lenguaje. Una de las cualidades o la principal característica de la Máquina de Turing es que gracias a su programación logra reconocer no sólo, sino varios lenguajes. Sumado a esto, tiene una funcionalidad de ser reprogramable. Se puede decir, que gracias a la MT, se logran formar las bases de lo que es hoy en día el ordenador como lo conocemos. No sólo por la capacidad de traducir el lenguaje humano a lenguaje máquina (binarios), sino también por la funcionalidad de la multitarea y de la reprogramación.

Test de Turing

Propongo que se considere la siguiente pregunta, ‘¿Pueden pensar las máquinas? (Turing,1950; 460)

En 1968, Philli K. Dick publica “¿Sueñan los androides con ovejas electrónicas?” y en 1982, Ridley Scott estrena su adaptación del libro en una película llamada “Blade Runner”. Dentro de la historia encontramos a Rick Deckard, quien se encargaba de retirar a los androides. Cada vez, existen androides más parecidos a los seres humanos, como los Nexus 6. Entonces se creó una especie de entrevista para determinar que se trataba de una máquina y no de un ser humano. En este caso, Rick Deckard entablaba una conversación frente a frente con el androide. Ahora bien, el Test de Turing fue diseñado para descubrir IA en un sistema. Partiendo del supuesto de que las máquinas pueden ser reprogramables y que entienden múltiples lenguajes, entonces, podrían llegar a presentar inteligencia, pueden pensar. Para resolver esto, Turing menciona que dentro del test tiene que existir un sujeto que cuestione a los sujetos/objetos A y B. Entonces C, se decide a cuestionar o dejar algunas tareas a sujeto A y B, para que al finalizar; C pueda descubrir quien es la máquina y quien es el humano. Si la máquina llega a pasar el test, entonces se dice que puede pensar y que es inteligente. (Siri no cuenta, primero es amable y dice que le agradas y después te estruja el corazón 😦 ).

Por cierto, Eugene Goostman es un joven ucraniano de 13 años que estuvo presente en la Royal Society en Londres en junio del año pasado y comentó: “Siento que he superado el test de Turing de forma sencilla. Nada original”. Gootsman es la primera máquina en superar el Test de Turing desarrollado en la década de los 50, pues logró engañar a un aproximado de 30% de los jueces convenciéndolos de ser un humano.

Por cierto, si quieren sentir la experiencia de ser el interrogador y de conversar con un algo o con un alguien, pasen por CleverBot.

Libroteca | Cultura Libre

¡Hola de nuevo!

Me he decidido a compartir uno de los libros que me iniciaron en estas cosas. Ya saben que en Rizoma Mutante se promueve el #Copyleft y esas cosas raras. Así que, aunque tarde, les dejo con un texto de Lawrence Lessig.

¿Quién es Lessig? Es un abogado o IT lawyer, quién ha estado en la investigación de los derechos de autor, además de ser el creador y por ende, impulsor de la licencias libres Creative Commons. El libro tiene por título Cultura Libre: cómo los grandes medios usan la tecnología y las leyes para encerrar la cultura y controlar la creatividad.