Quimera

Libroteca | Utopía Pirata

¡Hablemos de Anarquismo, gente!  Y no hay una libroteca anarquista decente si no se tiene a Hackim Bey entre su colección.

Hackim Bey es un personaje complejo pues se autodenomnia anarquista ontológico,  además se le encuentra dentro de la corriente de anarquismo postizquierda, una corriente postanarquista y por si fuera poco es considera por algunos como un ideólogo hacker. Mencionar a un personaje así es algo complejo, más por la carga de denominaciones o de identidades asumidas y las que se le han ido asignando al paso de los años. Lo que sí queda claro es la aportación que ha dado en sus ensayos.

TAZ o Zona Temporalmente Autónoma es el ensayo que le otorgó mayor reconocimiento. A pesar de ser sólo un ensayo corto, el cual expone y aclara el concepto por medio de su libro “Utopía Pirata”, nos coloca de manera clara la imagen de que TAZ son espacios de autonomía fuera del alcance de los gobiernos y de la centralización. ¿Les suena a algo?…. Internet. La cual en teoría debería de ser nuestro TAZ, aunque podría decirse que lo es y en partes. Lo que nos lleva al camino del anarquismo individualista, en el cual está metido Hakim Bey, el cual hace una fuerte crítica hacia el anarquismo social y el ortodoxo, haciéndoles ver que no hacen en sí un gran cambio, que después de lograr las metas ya no se avanza más en el sendero de la autonomía.

Bueno, sin más, espero que disfruten del libro como yo lo hice hace unos años y lo sigo haciendo ahora.

La cultura de paz no existe; son los papás (¡?)

Existe un momento en la vida en que te das cuenta que casi todo es neoplatónico. Entonces, surge la inquietud de preguntarse, indagar y reflexionar sobre los clásicos: Platón, Sócrates y Aristóteles. Y para todo esto tenemos que regresar al éthos, al êthos, al bios y a la zoé.

Éthos,  êthos,  bios y  zoé.

Así que me quito el sombrero de paranoia por un momento y me pongo en el la filosofía moral. Dentro de la moral existe la moral y moralidad, la primera se refiere a la ética; es decir a la teoría. Mientras que la segunda hace referencia a la práctica, al acto moral. Ahora bien, la definición etimológica de Ética viene de “ethos” del cual se desprende el êthos y el éthos. El primero se refiere a la formación de carácter y el segundo a la costumbre, del cual deviene el mors moris o la moral como costumbre.

Vámonos por partes, como dijera Jack The Ripper, así que empecemos por êthos. El carácter para la Grecia clásica no es más que una mera construcción para poder alcanzar el arete o la virtud. El carácter es la forma en la cual los hombres hacen y ayudan en el mantenimiento de la polis, el heroísmo es un carácter formado por el êthos.  La relación entre polis, hombres , éthos y êthos es inseparable, pues la polis crea la éthos (que es la costumbre, el acto moral como costumbre) de la manera que los hombres ayudan al mantenimiento y la reproducción de los hombres, de la misma manera en que la polis reproduce hombres que garanticen la reproducción de la êthos, que no sólo es el cuidado de la polis, sino que incluye el cuidado de sí como una expresión de libertad y camino para alcanzar la virtud, la belleza, las cuales son características de los hombres libres. Pues para cuidar de sí se necesita libertad, si se tiene libertad se tiene ética, el êthos.

El acto moral responde a un sistema de normas de características sociales, históricas, además de ser normativas. La moralidad siempre responde a lo bueno o malo,  a pesar de siempre tener un origen disperso y de coacción externa. Esto nos lleva a la posibilidad de enjuiciar en bueno o malo. El acto moral es un acto que tiene que tiene que poseer tres características: libertad, conciencia y afectar a un tercero. De lo contrario no puede hablarse de un acto moral, sino de un acto humano, el cual no puede someterse a enjuiciamiento en términos éticos.

Por su parte, Aristóteles dice que Bios es una forma de vida, pero no en forma en que la escuela no dice sobre la bios, que se utiliza en la biología.  La bios para Aristóteles es lo que hace el humano dentro de la polis. Es decir, las cuatro formas de vida: la contemplativa, la política, la del place y la de los negocios. La bios habla de un intelecto activo del animal humano. De la potencialidad de tomar el tiempo y acaecer del destino y crear una vida posible. Por su parte la zoé alude a lo orgánico, a la expresión de la animalidad. La vida de las bestias, la vida vegetativa y la vida nutritiva o del placer. Dentro de esta forma de vida se habla de un intelecto pasivo, de la imposibilidad de tomar el tiempo en las manos, es decir, se sufre el destino.

Una de las cosas actuales y de siempre del sistema neoliberal es crear la ilusión de que es necesaria la vida de placer, la zoé, la existencia animal que invisibiliza al otro. O bien se inviste la zoé con la bios y se hace que la vida de negocios sea la única vida posible. Como nuevo esclavismo del neoliberalismo es hacer del animal no humano una empresa, hacer creer que se puede sobresalir de la creatividad, ahora el sistema se alimenta de la creatividad, lo que hace en el animal humano la competencia, la imposibilidad de desarrollar la bios y sufrir el destino en la animalidad. Todos son potenciales enemigos. Nuestro sufrimiento del destino es una expresión de nuestro vaciamiento.  Justamente vivimos en lo que sería una ética utilitarista, en la cual lo único que importa es en mayor beneficio para un mayor número de personas (aunque a veces es un mayor beneficio a un menor número de personas), para lo cual se mediatiza y se instrumentaliza al otro, de la manera en que el otro sea capaz de ceder ante estos beneficios que satisfacen la zoé.

Una cosa inexistente llamada cultura de paz

Las Naciones Unidas definen la Cultura de Paz, “como un conjunto de valores, actitudes, comportamientos y estilos de vida que rechazan la violencia y previenen los conflictos atacando a sus raíces a través del diálogo y la negociación entre los individuos, los grupos y los estados”.1

Si el programa neoliberal promueve la zoé e inviste al animal no humano en un estadío de vacio y animalidad, entonces la llamada “cultura de paz”, dice que todos debemos de tener valores, actitudes, comportamientos y estilos de vida (êthos y éthos)… de los cuales de desarrolle una convivencia sin violencia. Por eso digo que la cultura de paz no existe. De lo que necesitamos ocuparnos es de una estructura de convivencia no utilitaria e incluyente. Pero justo como mencionaba en un post sobre educación popular, la cultura de paz se ha creado de forma utilitaria, mediatizando e instrumentalizando tanto al otro como a sus necesidades para la construcción de la bios.

Nuevas Pedagogías | Hablar de pedagogía popular es bien fácil

Hace unos meses, me integré a un equipo de estudiantes universitarios que impartían cursos para chicos que salían de la escuela secundaria y estaban por presentar su examen de ingreso al nivel medio superior.  En principio una experiencia nueva para mí, puesto que no me había parado frente a un grupo sin tener que enfocarme en el asunto de la alfabetización y la apropiación digital. Así, que en otras palabras , estaba fuera de mi área de confort.

Dejando a un lado que no estaba en mi zona de confort, pasaron varias cosas que llamaron mi atención, tanto por parte de los chicos de secundaria como por parte de los chicos de la uni. Entre los detalles y ahora mi interpretación del por qué muchos de los aspirantes no logran obtener una puntuación mayor a 60, es por su falta de comprensión lectora, aunado a las banalidades y las presiones que ejerce la sociedad entre adolescentes (que no tocaré aquí).

En los últimos años he notado que se incrementa eso de “hagamos algo que tenga que ver con educación popular” como eje transversal el proyectos de intervención comunitaria. Estos, en la mayoría de esas veces, por no decir casi todas, el pobre de Paulo Freire está revolcándose en su tumba por cantidad de cosas tan mal, pero mal ejecutadas. Esto pasa en colectivos (desde los izquierdosos hasta los que están en el camino) , AC, investigadores, docentes, (coloque aquí su preferido), etcétera. Pero lo que en realidad he notado dentro de estos proyectos de “educación popular” y hagamos de este un “mundo mejor por medio de la educación” es una cosa de fascismos educativo y bien entrelazado con la educación “normal, normativa, normalizante”, si bien la intención es por un lado, sus prácticas no concuerdan y menos por los facilitadores que se la pasan a diestra y siniestra impartiendo cursos con un enfoque educativo “alternativo”.

Hablar de educación popular o bien de toda la gama de educación alternativa es lo más fácil del mundo, te puedes aprender los libros de Freire o citar bien a Illich o argumentar de una manera en la que desde la lectura del proyecto suene tan innovador que el gobierno suelte el varo para llevarlo a cabo.  Considero que esto pasa cuando se lleva un eje transversal como una moda, lo nuevo, lo que pega, la cosa a la cual no pueden decir que no si todo mundo lo hace. Como proyectos e iniciativas de “género” en las cuales sólo son de género por incluir a mujeres, pero siguen siendo reproductoras del discurso normativo patriarcal que le dice a la mujer: quédate en casa, cuida a los hijos, coloca a los demás antes que a ti, entre otras cosas.

La educación popular no es una moda, es una alternativa educativa necesaria y tiene que hacerse bien. La educación popular no se da a partir de las citas o el recital de la teoría, se vive dentro y fuera de las aulas. Se vive en la cotidianidad.

Cuerpos y Máquinas ¿quién al servicio de quién?: La obsolescencia del cuerpo

Ponencia presentada dentro del ciclo de conferencias del
IV CONGRESO INTERNACIONAL EL CUERPO EN EL SIGLO XXI

Realizado en Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC), Torre II de Humanidades. Ciudad Universitaria, UNAM.

Del 2 al 5 de septiembre del 2013.

Resumen:

Frankensteins modernos, un potpurri de partes ensambladas, móviles, amadas, odiadas, intrusas y lectoras. Ciudades construidas de partes desechables. La obsolescencia marcada no sólo en la tecnología misma, sino también en la obsolescencia de cuerpos. Durante siglos hemos sido testigos de la modificación corporal, donde el protagonismo de la corporeidad es víctima de una concepción socio-culturalmente visualizada con estéticas diversas que incluso llegan a la grotesquidad. Desde siempre hemos sido víctimas de una serie de reglas corporales, visuales y relacionales que se nos exigen para una experiencia socialmente aceptada. Desde este punto de vista clasificatorio del afuera y dentro de un cuerpo; podríamos darnos cuenta que somos objetos con funciones estáticos y pasivos, más que actantes en movimiento, forma y contenido cambiante.

Nos hemos convertido en cyborgs casi sin saberlo. Muchas veces pareciera que somos cuerpos vacíos usados por la tecnología, medicina, moda, sociedad para colocarnos implantes de todo tipo. Somos tan maleables, modificables de muchas formas que ni somos capaces de reconocer el cambio o de saber en qué momento nos convertimos en un teme.

Introducción

Toda tecnología inaugura un mundo de, una multiplicidad de rituales y de prácticas. Las tecnologías son intervenciones culturales que crean, ellas mismas, nuevas culturas y demarcaciones del campo social” Artuto Escobar

Al cuerpo se le ha visto como un campo de transformación, de expresión y de exteriorización de ideas, de espiritualidades, de castigos, de premios. Pues el cuerpo, al ser estrictamente material, posee una de las mejores cualidades: la transformación. El cuerpo se transforma, se muta, se malea, el cuerpo posee una enorme capacidad de metamorfosis. El cuerpo puede contener tantas cargas simbólicas y de valores como nos imaginemos; y en más, cada parte de cuerpo puede tener las suyas propias. O inclusive, cada líquido que excrete el cuerpo puede tener cargas simbólicas y hasta estos líquidos pueden regir ciertas costumbres y rituales. Ya sea dentro de una concepción ritual o espiritual, las modificaciones del cuerpo pueden verse y hacerse tanto por gusto, prácticas sexuales o por estéticas.

Por otro lado, durante las últimas décadas hemos sido testigos de un avance tecno-científico abismal que poco a poco vamos adoptando nuevas formas de relacionarnos, de medir nuestro tiempo, de conectarnos o de desconectarnos, de empoderarnos o de dejarnos dominar. Pero además de eso, las vemos como extensiones de nuestro cuerpo, de nuestra memoria, de nuestros recuerdos, de nuestras acciones, de nuestros sentidos.

A modo de advertencia

Pantallas nos informan; pantallas nos ponen en contacto con el mundo; pantallas nos vigilan; pantallas formulan nuestros deseos y extienden nuestros sentidos; pantallas registran,reproducen, producen, crean; pantallas nos sitian; pantallas trazan las señas de nuestra identidad subjetiva y nuestro inconsciente colectivo; pantallas dan cuenta de nuestra felicidad y nuestra desesperación. Eduardo Suburats.

Hoy en día no logramos entender la influencia que la tecnología ha dejado a su paso, seguimos pensando que si desconectamos el módem, que si me desaparto de mi móvil por un tiempo, que si salgo a la calle sin ningún artefacto tecnológico o incluso su vacío mi habitación u hogar, ya me libero por completo del encarcelamiento y de la preocupación de usar una u otra cosa, de esa necesidad de atar a un objeto ajeno a mi cuerpo y de hacerlo parte indispensable de tu existencia precaria. David Pogue escribe una vez “A diferencia de las leyes reales, el software de Internet no puede castigar. No afecta a la gente que no está conectada (y solamente lo está una minúscula minoría de la población mundial). Y si no te gusta el sistema de Internet, siempre puedes apagar el módem(Pogue: 2000). Pero Pogue era un tanto escéptico, pues las leyes y todo lo que suceda dentro del mundo tecnológico, estemos o no consientes de estar dentro o fuera, estemos consumiendo o siendo ajenos, seamos tecnófobos o tecnófilos; lo cierto es que todo nos afecta. Pues a través de este nuevo flujo de información se crean nuevos cambios dentro de la estructura y del significado de la cultura y la sociedad, pues se muta, se construye y reconstruye.

la idea de que la ciencia y la tecnología son campos cruciales para la creación cultural en el mundo contemporáneo” (Escobar: 2005) aún no la entendemos del todo. Ninguna tecnología es neutral ya sea fuera y ajena a la humanidad, siempre influye, rediseña, resignifica y renueva procesos sociales. Crea nuevos órdenes de vida, trabajo, lenguaje, multiplicidades de prácticas que regulan, articulan y producen nuevos discursos. Si no logramos entender del todo esta simple, compleja y maravillosa conexión ¿cómo podremos entonces, ser capaces de entender la interconexión entre la naturaleza y la tecnología, entre el gen y los “ceros” y ”unos”, entre los órganos y los microcontroladores?, ¿cómo explicarnos o reconocer esos aspectos de la vida que se han regulado y naturalizado a partir de un discurso tecno-científico que a su vez nos incita a un modelo de producción-consumo? Si no nos preguntamos o ponemos sobre discusión el hecho que implica que la tecnología crea nuevos medios para nuevas realidades y representaciones del ser que siempre están interconectados y que estos a su vez son para un uso instrumental, entonces, fallamos. Fallamos como esa especie que fue capaz de escapar de la cadena alimenticia para caer esclava de aquellas tecnofantasías bien vendidas de esas otras cosas, tal vez las más inútiles y estúpidas que son los microcontroladores, los ordenadores, las pantallas. Y por más paranoico que se escuche, toda tecnología también tiene un propósito ¿cual es ese propósito? ¿me es necesaria o me ha creado una necesidad falsa? ¿me libera y me conecta o me esclaviza y me encierra? ¿me vigila? ¿yo me apodero de ella o me controla? ¿humanizamos a la máquina o nos convertimos en una máquina con otra máquina a partir de la máquina?.

Ideas platónicas en la era del bit

Spinoza quiere eliminar la pseudo-superioridad del alma sobre el cuerpo. Hay el alma y el cuerpo y los dos expresan una única y misma cosa. Un atributo del cuerpo es también un sentido del alma. Enseñar al alma a vivir su vida, no a salvarla. Gilles Deleuze

Nuestro cuerpo no solo nos funciona como un medio de transporte; sino, como un medio clasificatorio, gracias a nuestra propiosepción recolectamos datos de nuestro medio, de nuestras sensaciones, del frío, del calor, de nuestros movimientos. Todo conectado de la médula al cerebro. Muy simple, muy primitivo, pero necesario para el acto cotidiano de habitar. También molesto, la enfermedad, los parásitos, el dolor, las sensaciones desagradables que de igual manera forman parte de lo que es ser un cuerpo. Un cuerpo que nos permite ubicarnos en el espacio-tiempo, que permite crearnos realidades con otros cuerpos, con otros objetos. Que genera la posibilidad de situar el yo, el tú, el pasado, el presente, el ser, el devenir, la muerte.

Así que ¿para qué tener o ser un cuerpo?, un artefacto molesto pero a la vez necesario. Viejo, decadente, mortal, al precipicio de la muerte, con un final. A los ojos de Platón, una cárcel para el alma, un impedimento para alcanzar nuestra felicidad. Pues al ser materia es un impedimento de felicidad y de conocimiento. Pero ambos alma-cuerpo unidos y relacionados entre sí, interdependientes hasta el momento de la liberación de esa cárcel, hasta el momento de la muerte. O bien, tratar de separarse lo más posible del cuerpo. Lograr un cuerpo sin órganos, no tener un cuerpo, ser el cuerpo, transhumanizarnos, ser un cyborg. Adoptar a las nuevas tecnologías y transformarlas para la creación de nuevas formas de ubicarnos y clasificar. Pero entonces, buscamos eliminar una materia molesta e incómoda que es el cuerpo, por otras materias, llenas de promesas pero también de defectos, de obsolescencia y de muerte. Entonces, no nos liberamos de un cuerpo, nos pasamos a otros. No liberamos nuestras almas, las encarcelamos, las transformamos en bits.

Es pues, como el materialismo corporeísta nos sitia como sujetos operatorios a través de nuevas transformaciones y significaciones de sujetos corpóreos. El mundo de los nuevos cuerpos sólidos que se enfrenta a otros bultos para desgarrarse los unos a los otros.

El mundo de los cuerpos y la era de las antropotécnias

El cuerpo es materia. Es denso. Es impenetrable. Si se lo penetra, se lo disloca, se lo agujera, se lo desgarra. Jean-Luc Nancy

Pero al cuerpo se le desgarra, se lo penetra, de lo disloca, se lo embellece, se lo descuida, se lo enferma, el cuerpo sufre transformaciones, las llora, las siente, las sangra, pasa hambre, pasa fríos, siente calor, odio, amor, defeca, se deshace, se vence, se conquista, se flaquea, se lo codifica, se lo encarcela, o se vuelve cárcel, enmudece, se ciega, se ensordece. Se expande, se contrae. Crea conexiones con el suelo, con la silla, con su mano, con la otra mano, con el otro cuerpo, con la máquina, con la prótesis, con los tacones, con el maquillaje, con el traje, con el saco, con el vestido, con las pantimedias, con la mirada al otro y del otro con la mirada.

El cuerpo es peligroso, no por que es sucio, decadente, mortal, enfermo, frágil. Sino, porque es la confirmación de nuestras existencias, de nuestras identidades, de nosotros. Eso lo convierte en peligroso, lo convertimos en peligroso en el momento que decidimos modificarlo como si fuera un accesorio, un accesorio performativo caminante, andante. Convertimos a nuestro cuerpo en un depósito de un culto nuevo, un culto fascista que merece ser presumido. Pero no es culpa de esos bultos andantes, sino, de uno de los viejos privilegios que la sociedad (occidental y no occidental ) le han proporcionado a la vista, a los ojos. La sociedad coloca encima de todo a la vista, ignora el resto de nuestros sentidos y los atrofia. Así que no es extraño que todo se conozca y se enjuicie desde la vista. Y eso además de crear expresiones agradables a la vista a partir del cuerpo, hace que el mismo sea una envoltura. Pero toda envoltura caduca, muere, se cae. No reconocemos al cuerpo como un todo, lo vaciamos, lo llenamos de cosas, se convierte en un cuerpo sin órganos. Pero el cuerpo, según Nancy es la suma, la multiplicidad, la morfología, sus actos, sus adornos. Todo eso como un corpus, no un cuerpo. Es por eso que para Nancy no tenemos un cuerpo, sino que somos un cuerpo.

Es pues, en este momento, cuando el corpus incluye a todo aquel objeto extraño, invasivo y huésped externo a los órganos de un cuerpo común. Pues ahora no se trata de un soy-aquí-ahora-con-en, se trata de comenzar a ver el cuerpo con sus devenires, con sus potencialidades, con sus acontecimientos, con una finalidad: trascender o morir. Pues la intervención de las nuevas tecnologías no sólo forman nuevas estructuras de relaciones, sino también nuevas carnes, nuevos cuerpos, nuevos órganos. Nuevas carnes que transgreden la forma tradicional y natural del humano. Los límites entre la naturaleza y la tecnología se comienzan a difuminar. Pues así como la especia humana fue capaz de salirse de la cadena alimenticia, es capaz de salirse o mejor dicho, adentrarse al proceso evolutivo. El hombre comienza a crear sus sucesores, donde el dominio del ser no es por medio de un cuerpo moribundo y enfermo; sino de artificios. Estamos adentrándonos a un evolución de artificios tecnofantasiosamente eternos, fuertes.

Para Sloterdijk este tipo de evolución técnica presupone una expropiación de la individualidad que puede ser usada por otra potencia dominadora. De igual manera, encontraremos artificios o posthumanidades pasivas, débiles, controlables, maleables, obsoletas, sujetas a un control fuera de sí que puede ser destructora. Pero de igual manera abre la posibilidad de mezclar los nuevos cuerpo con nuevas máquinas y nuevas substancias que se mezclan y se emancipan. Todos aquellos componentes de los nuevos corpus se desplazan, se substituyen se crea el cuerpo sin órganos de Deleuze y Guattari. Un cuerpo sin órganos como proceso que necesita ser mostrado, aceptado o no, un cuerpo que se muestra lleno de artificios, pero a su vez desnudo y expuesto, bello y grotesco, dominante y dominado. “Se había considerado que los medios eran prolongaciones de los sentidos: la rueda era un nuevo pie, la ropa otra piel, el libro otro ojo, los circuitos electrónicos otros sistemas nerviosos centrales… el homocybernéticus no utiliza las máquinas fuera de sí para lograr lo que por sí mismo no alcanza: las incorpora” ( López:2007) Esta incorporación y este corpus no muestran el inicio de la era de las antropotecnias de cuerpos plegados y barrocos.

Estos cuerpos sin órganos, cambiantes son un flujo continuo, son intensidades a veces llegan a ser monstruos y que cuyo propósito es la abolición de un orden natural, especial, rígido y preestablecido de la cosa llamada realidad. Pero es eso, la transformación, la deshumanización del cuerpo lo que hace que el cuerpo llegue a un punto de libertades, mediante una transgresión  consigo mismo. Esa es la manera en que los cuerpo sin órganos sean considerados artísticos, revolucionarios. “La auto-configuración del cuerpo es una búsqueda artística transversal. Un poeta podrá configurar literalmente su cuerpo, entenderse desde sus versos… la autoconfiguración representa al Ser que ha renacido en su arte y como puede comprenderse como un todo desde tal” (Silvia, Garay: 2010)

Darwinismo dirigido: temes, alotecnologías y homeotecnologías

La vida inteligente sobre un planeta alcanza su mayoría de edad cuando resuelve el problema de su propia existencia. Richard Dawkins

El 24 de noviembre de 1859, Charles Darwin publica “El Origen de las Especies” y todos conocemos a groso modo que la tesis de Darwin se basa en la selección natural. Pero, dentro de El Origen de las Especies encontramos algo muy particular, un algoritmo genético. En todo el libro de desarrolla un algoritmo básico, no sólo para un evolucionismo biológico, sino que sienta de alguna manera las bases del cambio social y ahora hasta tecnológico. Para Richard Dawkins, esto se debe al meme, al gen egoísta que busca replicarse, no solicitando y pidiendo permiso al cuerpo o al sujeto del que es huésped, sino, que se replica si tiene la oportunidad de hacerlo, como un virus que se propaga y que no tiene cura. Dando así, origen a la teoría de le memética.

Más que la teoría de memes, aquí lo que importa es la nueva teoría a partir de los memes. Susan Blackmore habla de los “temes”, los temes como otros replicantes, otro tipo de virus, de huésped, de intruso. Los temes son las creaciones tecnológicas que nos dominan y que hacen de nuestra existencia y pasatiempo. Que usan nuestros cuerpo para poder replicarse a sí mismo y poder sobrevivir, poder irse adaptando y al final poder habitar en un mundo donde probablemente, como humanos, como cuerpos orgánicos no seamos capaces de hacerlo, a menos que nos pongamos a disposición y nos dejemos controlar por las promesas de la inmortalidad de las alotecnologías; es decir, de las tecnologías que tienden a ejercer un control sobre los cuerpos y sobre los residuos que queden de ellos.

Del cuerpo a ser máquina podríamos pasar al software desarrollado para ser cuerpo. En 1998, Ryutaro Nakamura dirige una serie de Anime del género cyberpunk, llamada Serial Experiments Lain y que traigo a colación accidentalmente apropósito, pues el actual tecnofundamentalismo, la tiranía cibernética1 y el fascismo del cuerpo en que nos encontramos usa y abusa de la imagen del cuerpo, de la ubicación del cuerpo como eje o punto de partida de clasificación, de vivencia y de identidad. Si bien, en la serie se realiza un enfoque específico en Wired o lo que sería para nosotros Internet, se crea una especie de e interconexión, de flujo y de simbiosis entre la vida tanto online como offline y una de las conexiones principales por donde se crea ese flujo es por medio del cuerpo.

Lo que suceda en el mundo real o en la red, la gente esta conectada con los demás, así funciona la sociedad”

El conocimiento de un posible control o intromisión de la red en la vida cotidiana offline puede llevarnos a un tipo de histeria anti-tecnológica que se enfrenta a un ser externo y tal vez invisible que puede llegar a domesticar la especie humana y apropiarse de los cuerpos, de las mentes. Pues por medio de los artificios se crea la evolución de la nada por el control de los despojos de los cuerpos existentes, si duda, podríamos enfrentarnos a una alotecnología domimante que configura nuevas formas de poder y post-biocontrol. Tal poder y control sería el de esa alotecnología que nuestro cuerpo pararía a ser solo:

Un fenómeno causado por la entrega de los impulsos eléctricos sinápticos.. El cuerpo sólo existe para verificar la existencia de uno.

¿Si el cuerpo sólo sirve para la verificación de nuestra existencia, entonces podría ser una simulación? Aquí entra de nuevo la visualidad, la pantalla, el privilegio de la vista ante los demás sentidos. Si, privilegio mi vista y todo lo que veo tiene una existencia verificable, entonces, existo. Existo como una proyección holográfica capaz de percibir su entornos por medio de la vista. Para Susan Blackmore, éste sería el momento en el cual ya los temes han desatado su control sobre lo que quedaba de una humanidad en el más amplio sentido ontológico purista. Sin embargo, la verificación de nuestra existencia sigue siendo corpórea desde el cuerpo humano y no post-humano, ya sea con alotecnologías u homeotecnologías. El cuerpo humano se acentúa de nuevo, se vuelve a repersentar en códigos. Vuelve a ser débil, vuelve a ser precario, vuelve a ser obsoleto, vuelve a tener conexiones con otros cuerpos, flujos, secreciones, vuelve a mutarse, sigue siendo un nómada atado al devenir y el acontecimiento. Sigue siendo vigilado, controlado, por un nuevo Dios, ya no sólo como concepto, sino uno físico detrás de la red, detrás de las conexiones. El Deus ex Machina, con los mismos atributos que el Dios concepto, pero ahora con un control más directo, con un castigo más palpable por los nuevos cuerpos, los nuevos órganos, las nuevas carnes.

Conclusión

Bienvenidos nuevos cyborgs, nuevos transhumanos, sean bienvenidos a la era en la cual tenemos que cohabitar con cuerpos, bultos, flujos, intrusos, masas, máquinas, órganos. Bienvenidos a la era del traslado, del exilio, de pieles desgarradas, contínuas, rotas. Bienvenidos a la era de las nuevas éticas y preservación de cuerpos selectos, de nuevas grotesquidades, de metaafirmaciones, de metaexistencias y de metaidentidades.

Bibliografía

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Guattari, Deleuze El pliegue, Leibinz y el Barroco. Paidos, 1988

Capitalismo y esquizofrenía 1: Antiedipo. Paidos 1985

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Vásquez Roca, Adolfo. Jean-Luc Nancy: Téchne de los cuerpo y apostasia de los órganos. El intruso, ajenidad y reconocimientos. En Revista Observaciones Filosóficas, Chile. 2011

11 ) Que los modelos cibernéticos de información proporcionan la mejor manera y la mejor manera de comprender la realidad.
2 ) Que las personas no son más que modelos cibernéticos .
3 ) Que la experiencia subjetiva o bien no existe , o no es importante debido a que es una especie de efecto de ambiente o periférica .
4 ) Que lo que Darwin describió en biología, o algo parecido , es de hecho, también el singular , descripción superiores de toda la creatividad y la cultura.
5 ) Que tanto cualitativos como los aspectos cuantitativos de informar
sistemas acción serán acelerados por la Ley de Moore.
Y, por último , el más dramático :
6 ) Que la biología y la física se fusionarán con la informática (convirtiéndose en la biotecnología y la nanotecnología ) , lo que resulta en la vida y el universo físico convertirse mercurial , el logro de la supuesta naturaleza de los programas informáticos . Por otra parte, todo esto va a ocurrir muy pronto! Dado que los ordenadores están mejorando tan rápidamente , van a abrumar a todos los demás procesos cibernéticos , como las personas, y cambiarán fundamentalmente la naturaleza de lo que está pasando en el barrio familiar de la Tierra en algún momento en un nuevo ” criticidad ” es logrado , tal vez en aproximadamente el año 2020. Para ser un ser humano después de ese momento será imposible o algo muy diferente de lo que ahora podemos saber.

¿Hacemos porno?

Debido a la visita de Judith Butler a México, me dispuse a desempolvar mis notas y alguno que otro mal viaje y blasfemia sobre pornografía que escribí hace como cuatro años atrás. Hace un par de días le comenté la relación que según yo, existe entre MC dinero ya la pornografía. Así que para lo siguiente, tendré que activar el mood feminista (más de lo normal)

¿Pornografía para quienes, desde quienes, con qué intenciones? cuando hablamos de pornografía, las primeras referencias que vienen a nuestra mente son por medio de lo que consumimos a través de Internet, inclusive, tenemos claros los nombres de algunas actrices, actores y hasta podríamos tener nuestro top de favoritos. Esto desde el cuerpo, tatuajes, la forma de coger o a veces cómo esta proyección de querer ser aquellos seres casi mágicos, inalcanzables de las pantallas sexuales. Por ejemplo, en lo personal soy muy fan de Annie Sprinkle y acá se darán cuenta del por qué.

Charles Maurice Talleyrand, diría que la exclusión del “sexo bello”, se debía a sus características físicas e inclinaciones naturales. Además de que las mujeres son para él, inferiores intelectualmente, por eso, tienen que estar sometidas a un inteligentísimo varón. Era en ese momento cuando Mary Wollstonecraft luchaba por el acceso de la mujer a la razón, luchaba por el acceso a la formación intelectual. Al paso del tiempo, surgen otros movimientos feministas como que en el siglo XIX y XX surgen los movimientos sufragistas, pero en Latam es a partir de los años 20 cuando se comienzan a percibir movimientos sufragistas. Pero es en la segunda ola del feminismo cuando se empieza a hablar de la liberación de la mujer, Pero ahora no en términos legales o mejor dicho de ciudadanía. Ahora se habla de libertades sexuales, de familias, de trabajo. Mujeres inconformes sobre su estatus desigual en una sociedad ya, de posguerra. Poco a poco, y poco después de la publicación del ya conocido libro de Simone de Beauvior “El segundo sexo”, las mujeres comienzan a movilizarse hasta que en 1967, los grupos de liberación aparecen en casi todos los Estados Unidos.

La inferioridad para con el cuerpo de la mujer ha tenido un montón de historia por recorrer, desde los discursos médicos, religiosos, políticos.  El cuerpo es, sino una construcción contextual, histórica y política de ejercicio de control, según Thomas Laqueur “el sexo como el ser humano es contextual” (Laqueur:1994,42). Los cuerpos se modelan y junto con ellos sus maneras de expresarse en lo público y lo privado. La pornografía,a pesar de ser una liberadora de tabúes respecto a la desnudez de los cuerpos, también es una modeladora de ejecución de la sexualidad, por ende, la construcción del ejercicio de nuestra sexualidad ya está naturalmente regida por normas y actos legitimadores.

Como respuesta contestataria y liberadora de nuestras prácticas sexuales, surge la propuesta postpornográfica. La cual en esencia se aleja de la normalización de cuerpos y prácticas sexuales del porno mainstream. La pornografía es una mercancía para las masas, donde, por medio del acto se muestran personajes tipificados y claramente reconocibles. Antes de entrar al tema, el término post-pornografía fue acuñado por primera vez por la actriz porno Annie Sprinkle. La sexualidad es uno de los temas que se encuentran dentro del discurso político del feminismo. Se trata, más que de una resignificación, una significación verdadera desde su punto de vista. ¿a qué me refiero con verdadera? Con verdadera quiero decir, que no hablemos de libertad sexual como un concepto secuestrado por el patriarcado, y que sólo se ve como un sueño casi imposible de alcanzar. Si bien, la primera ola feminista solo se baso en los movimientos sufragista, también recordemos a aquellas que pedían que las mujeres tuvieran acceso a la razón. Razón que es estos días es importante para una verdadera liberación sexual, así como también para la significación y gestión de la sexualidad, el reconocimiento y autoconocimiento de nuestros cuerpos.

La postpornografía no es un artículo normativo para el consumo de masas, es un discurso político que va en contra de las normas sexuales establecidas y propone la liberación y apropiación de la pornografía, no sólo en práctica o consumo, sino también en creación. Dirigir y producir un filme postpornográfico desde el punto de vista feminista. En este sentido el postporno hace una crítica y la hace gozando. La pornografía tradicional se encuentra llena de clichés, mujeres rubias, con grandes senos, grandes traseros, la extravagancia en los tacones de punta, en la lencería, el los gestos y gritos que se escuchan en los cinco minutos, que el parecer es lo menos que tarda un vídeo porno. Es dejar las penetraciones extremas, los argumentos ridículos. La filmografía porno mainstream se basa en escenas de enlace (donde encontramos los argumentos ridículos) y en las escenas se sexo explícito. En las cuales los cuadros son principalmente genitálico-coitales , el close-up y para finalizar el famoso cumshot o las venidas. Lo que la postpornografía propone es hacer de los cuadros una combinación entre toda la danza corpórea sexual, la rostrocidad y la inclusión de nuevas formas de placer periféricas, una clase carnavalesca y realmente transgresora de las formas actuales y normalizadas del placer.

Así que ¡Luces, cámara y arriba nuestras cuerpas y cuerpos!

MC Dinero y la pornificación de la cultura

En Wikipedia, se define a la pornografía como aquello que:

hace referencia a todos aquellos materiales con contenido de imágenes o reproducciones videográficas que representan actos sexuales o actos eróticos con el fin de provocar la excitación sexual del receptor.

…… La pornografía se manifiesta a través de una multitud de disciplinas, como cine, escultura, fotografía, historieta, literatura, pintura o animación, y ha logrado un gran auge en medios como las revistas pornográficas e inclusive el audio (sexo telefónico), y últimamente Internet.

Por otro lado, tenemos al MC Dinero. Su éxito en Internet se debe a una batalla de MCs donde el expresa que “el dinero es dinero…aprende algo dinero”. A finales de la Segunda Guerra Mundial, a alguien se le ocurre decir que el oro se le tiene que entregar a Estados Unidos para que sea él, quien lleve a flote la economía mundial, de no ser así, el país tendría que despedirse del oro. Para que la economía fluyera y se mostrara a Estador Unidos como un país competente en cuanto a flujos de ganancias, a el economista Victor Lebow se le ocurre la maravillosa idea de hacer del consumo un estilo de vida y convertirlo en un ritual. Esto, ha llevado a Estados Unidos a convertirse en uno de los pilares de la economía mundial, de tal forma que no suena raro, que sea él, quien implemente modelos de consumo, estereotipos, experiencias de compra. Bajo estas líneas, el MC dinero ha llegado para resumir a grandes economistas y teóricos de los dineros.

Pero, ¿dónde está el porno? Gracias a toda la corriente del romanticismo, la máxima entrega y muestra de amor se expresaba por medio del acto sexual. Esto fue creando todo un tabú acerca del cuerpo y sus expresiones, sus potencialidades. Cuando llega la posibilidad de crear videogramas, la pornografia sólo era exhibida en recintos destinados para ellos. Eso hasta que llega el almacenamiento casero, el cual podría copiarse  y redistribuirse. Por lo tanto, la pornografía comienza a llegar a los privado de una casa. Cuando llega la Internet a nosotros, se convierte en un nuevo medio de difusión y de consumo de la pornografía. Pues esta, aprovecha el tabú de los cuerpos desnudos, quita la media luz del camino y el pudor de mostrarle despojado de sus ropas, para así poder convertirse en una cosa que provoca varios estados anímicos.

Otro de los atributos de la industria porno es la escasez artificil, esta logra enganchar al consumidor, por medio de mostrarle cosas nuevas, innovadoras, con nuevos enfoques o sólo con nuevos nombres. Esto es lo que ha permitido que la pornografía sea por sí misma un fenómeno inalcanzable y absorbente. No por nada , dentro de la clasificaciones del porno mainstream, existe una gran taxonomía. Esto se debe a que cada clasificación pornográfica responde a una estrategia de escasez artificial y crea en el consumidor un sentido de originalidad o de algo nunca antes visto. Claro, que toda la pornografía mainstream responde a maneras, estándares y predeterminados culturales de heteronormatividad, inclusive la pornografía lésbico-gay. Haciendo de esta, no sólo una forma de consumo de excitación, sino que se hace de la pornografía una escuela de normalización de las prácticas sexuales. Dónde, desde las mimas tomas videográficas se enfocan en la genitalidad, como el desarrollo de un filme porno se basa en escenas de enlace y sexo. Dónde las primeras ya están preestablecidas, también dentro de la taxonomía de la industria pornográfica.

Feminismo Rizomático

No sé si sea por mi quisquillosidad, mi ser quejoso o a veces por mis altos niveles de misantropía. Pero siempre me he quejado y no me ha parecido el trato desigual para con las mujeres, biomujeres o como ustedes prefieran decirles. Desigualdades políticas por su situación de género. Como sea, uno lee y se sumerge en lecturas feministas de toda índole, radicales, anarcofeministas, ecofeministas, postfeministas, transfemisnismos, ciberfeministas. Uno se empapa de muchas cosas, retoma unas y desecha otras; uno de apropia de unas y hace una especia de remixeo.

De alguna manera estos textos daban palabras a lo que no encontraba y un orden a mis sentires. Pero eso no me fue nunca suficiente para llamarme “feminista”. Puesto que la definición o la identidad definida de un pensar-actuar del deber ser y deber hacer no me convence como una forma única y permanente de ejecutar el resto de mi vida. Es decir, a pesar de aquellos puntos en común entre aquellos feminismos y yo, no me convencía para quedarme con uno. No me convence aquella situación de ser y deber ser de una cosa. Para mí, es limitante y a su vez excluyente.

A mi me gustan las disidencias y el devenir, dejar a un lado las los deberes del actuar político correctos de la situación de género o de la corriente que cada quién decide llevar en su vida. Puesto que la existencia misma es devenir, los logros políticos y sociales se producen por mutaciones, por disidencias y haceres de grupos, de personas que a su vez devienen y crean, mezclan, conectan, logran. Ahora bien, la razón por la que me decido a escribir esto después de meses y meses de no llenar de contenido este espacio, es porque hace poco más de un año; una camarada y feminista me hizo una pregunta que tal vez nadie, con anterioridad, le dio importancia. Aquella interrogante fue – ¿Por qué no eres feminista?. Al parecer era muy obvio que mis actuares, sentires y pensares se acercan mucho a los feminismos, pero yo jamás de llamaba así. Eso era un tanto conflictivo y poco entendible para mi camarada. 

Han pasado los meses y muchos de los días entre ellos sigo pensando en ofrecer una respuesta a aquella interrogante. Pensando bien los motivos. Muchos sobre cuestiones de identidad, pero al final me di cuenta que me gusta el rizoma, aquel devenir y potencialidades, aquellas mezclas y conexiones. Por eso, hoy puedo decir que me gusta ser rizomática, el feminismo rizomático si es que existe, no importa, podría crearse. Hoy puedo decir que soy feminista rizomática.