La vida en las trincheras del Copyfight

Libroteca|El Carácter Moral del Trabajo Criptográfico

No me gusta pensar que entro en el acaecer del destino y me toma de sorpresa cuando me doy cuenta que todo acontecimiento tiene un hilo conductor de algo que ha pasado, como si las piezas de lego fueran uniéndose casi por sí mismas. Pero a veces, como que pasa así, aunque me gusta pensar que el acontecimiento es resultado de un condicionamiento personal, de elecciones.

Como sea, en la página se ha hablado acerca de la criptografía, de su importancia en la comunicación, de la necesario sentido de privacidad en la era actual y de las formas de mensajería oculta o privada que viene desde hace siglos, como la criptografía cesariana. Dado que este tipo de comunicación “codificada” (anoto que toda la comunicación está compuesta de códigos) de tal manera que sólo algunas personas puedan tener acceso a la información, no quiere decir que nadie pueda acceder a esta. Todo lo contrario, pues la intención es que la información pueda fluir de manera libre sin restricciones.

En fin, Rogaway ha escrito un interesante artículo sobre la moralidad en la criptografía. La primera parte es muy interesante pues hace referencia a aquellas personas que no estamos dentro del mundo de la creación de NTIC, pero que como usuarios tenemos que estar al tanto de lo que pasa en ese mundo binario, así como tener la necesidad y ocuparnos de un buen uso y distribución de nuestros datos.

 

Libroteca | Cultura Libre

¡Hola de nuevo!

Me he decidido a compartir uno de los libros que me iniciaron en estas cosas. Ya saben que en Rizoma Mutante se promueve el #Copyleft y esas cosas raras. Así que, aunque tarde, les dejo con un texto de Lawrence Lessig.

¿Quién es Lessig? Es un abogado o IT lawyer, quién ha estado en la investigación de los derechos de autor, además de ser el creador y por ende, impulsor de la licencias libres Creative Commons. El libro tiene por título Cultura Libre: cómo los grandes medios usan la tecnología y las leyes para encerrar la cultura y controlar la creatividad.

Ciberespacio y resistencias

Hoy hablaremos de un libro que se presentó hace unos años. En el 2012 se presentó un libro llamado: Ciberespacio y Resistencias. Exploración de la cultura digital.

En sí el libro esta dividido en dos partes, pero en las cuales nos lleva en un viaje de temas Copyleft. Además de ser escrito en colaboración entre varios autores, lo cual es riquísimo por sus puntos de vista, la escritura desde sus vidas, militancia, trabajo, desde sus trincheras. Entonces se convierte en un compilado de escritos teóricos que se respaldan desde las prácticas y la reflexión de la situación digital, los nuevos medios de creación, de consumo y de colaboración. Y bueno, para quien sea stallmaniano practicante o no, el libro contiene un artículo de San Ignucio, en el que nos habla de las cosas de autoría.

En sí es un libro cautivador y que no puede faltar en la libroteca.

Nuevas comunidades | Piratas

Un vasto movimiento de protesta y transformación social se extiende en la actualidad en gran parte del planeta. Tiene potencialidades constituyentes desmesuradas, pero aún no es completamente consciente de ello. Aunque su origen es antiguo, se ha manifestado sólo en fechas recientes, apareciendo la mayoría de las veces bajo los reflectores mediáticos, aunque en realidad su trabajo cotidiano se desarrolla muy lejos de ellos. Está compuesto por multitudes y por individualidades, por las retículas capilares del territorio. Va montado sobre las últimas innovaciones tecnológicas. Le quedan cortas las definiciones acuñadas por sus adversarios. Pronto será imparable y la represión nada podrá contra él. Es lo que el poder económico llama “piratería”. Es el movimiento real que suprime el estado actual de las cosas. Wu Ming

Cuando buscamos la palabra “pirata” en Google1, dentro de las primeras páginas indexadas de los 44,100,000 resultados que nos muestra en total el buscador, encontramos “pirata” con la definición de la Wikipedia y en seguida la página de The Pirate Bay2. Y en el imaginario del pirata se nos viene en mente al pirata en barcos enormes, pericos en el hombro, patas de palo y la Jolly Roger3. Robando por placer, supervivencia y lucro. Disney nos ha mostrado a los piratas como seres despreciables o antagónicos con gestos cómicos (Peter Pan). Aclaro que hago referencia a Disney, puesto que años después de su adaptación del cuento de James Matthew Barrie, Disney lanza una franquicia sobre piratas; llamada Piratas del Caribe. Dentro de ésta historia los piratas parecen no ser tan malos, aunque siguen siendo un poco torpes. Pero lo que en realidad se ilustra en la franquicia (personajes principales) son grupos de corsarios; es decir, piratas bajo órdenes de un gobierno. El pirata igual que el hacker se ha visto satanizado.

Como sea, la piratería se ha ilustrado como un acto de lucro a favor de los poderosos. ¿Pero qué pasa con los piratas digitales? La imagen de que los mass-media le han otorgado tanto a los hacker como a los piratas no es para nada positiva, pues se les ve como ladrones. El acto de la piratería digital o de medios audiovisuales es un acto que parece natural “Camino por las calles principales de mi ciudad y me topo a cada paso con expresiones de la “piratería”, ese término tan elástico e impreciso. Las más evidentes son los enormes impuestos de Propiedad intelectual, nuevas tecnologías y libre acceso a la cultura películas piratas y series de televisión que a un costo de 20 pesos, menos de un euro y medio, puedo llevar a casa. Incluso descubro que los cuatro primeros capítulos de la tercera temporada de televisión del huraño médico House ya se vendían en México antes incluso de haber sido estrenadas en cable” (Nivón: 2008, 43-44).

Para Richard Stallman4 hablar de piratas cuando se hace referencia al enlace hipertextual es estar a favor del discurso de las industrias del entretenimiento, es por eso que cuando a él se le hacen preguntas referentes a la piratería prefiere decir que le gustan las películas de Piratas del Caribe. Mientras que la forma despectiva de pirata, es para él, una forma de castigo, censura y exclusión de la libertad de expresión y del compartir.

Para otros programadores, ser piratas digitales es un reivindicar su trabajo como compartidores y como defensores de la libertad, puesto que los piratas eran libres, ellos pregonan tal cosa; siempre y cuando no se dañe a otro. Eso es algo a destacar. Pues aunque se consideran piratas digitales, su consumo por el cine mainstream, la música y los libros lo realizan de la forma “legal”. Su piratería recae en el saqueo por la búsqueda de la libertad de Internet.

La embarcación de los piratas culturales

Ahora bien, dentro del mundo de los piratas digitales, encontramos su mayoría como hackers, pocos son los piratas digitales que se encuentran fuera de esa área. Algunos de esos piratas y hackers se encuentran dentro de las grandes empresas más importantes de Tecnologías de Información (TI). Pero afuera de las TI existen otro tipo de piratas. Piratas que autodenominan así, piratas culturales que acabo de encontrar en la red. Existe un pirata cultural en la red que comparte filmografía cutre o por lo menos que no es la filmografía de la TV abierta y escasamente de un servicio de cable. Hablamos de un pirata cultural que nos comparte filmografía desde los años 20’s, de la serie B, la serie Z, los filmes de John Waters, David Lynch, David Cronenberg. Junto a él se encuentra su tripulación con los mismos intereses, pero cuidadosos, pues su compartición no sale del grupo o de los más cercanos a ellos. Pues saben de los peligros que existen al navegar en la red con material del cual ya nadie lucra y raramente recuerda o sabe que existe. Por lo que se comparten y enlazan material uno al otro que es muy difícil conseguir en las tiendas de forma legal. Mucha de esa filmografía conseguida de manera legal en las tiendas online, trae un problema, pues el idioma original es muchas veces un obstáculo.

Dentro de los múltiples ejercicios de compartición, hace un tiempo con la compartición de éstas joyas cinematográficas, en un principio realizaba streaming en vivo, pero muchos de los servidores o del software privativo no le permitían hacer mucho, por lo que su proyecto no duró más de una semanas. Por lo que decidió crear un grupo secreto donde cada uno de los tripulantes pudiera enlazar filmografía, documentales, cortos y demás rarezas. El catálogo de la embarcación tiene desde gore, Anime, Sci-Fi, entre otras cosas. Charlando con el capitán del barco en una ocasión me comentó que lo que puede llegar a echar a la borda el proyecto son los servidores, pues algunos tienen restricciones de capacidad, por lo que tiene que navegar en un sin fin de alojamientos de contenido.

El capitán Asimov ha creado un blog donde enlaza las películas que él mismo ha subido y ha subtitulado. Pero por cuestiones de seguridad ha colocado una contraseña

Como la banda es muy envidiosa. Hablo de algunos envidiosos, no esta finísima comunidad. Me veo en la necesidad de poner contraseña. La contraseña es …..” Palabras de Azimov.

Pues para él los envidiosos son los argentinos y españoles. Aún no sé cuál sea el motivo. Pero cuando se percató que había españoles y argentinos que visitan el blog decidió hacerlo cerrado, al igual que su tripulación. Por cosas de los servicios de terceros, nuestro capitán comenta:

De seguir el copyright jodiéndome la vida por películas que ya nadie lucra con ellas. Y el servidor jodiéndome con publicidad. Resultará más fácil piratear porno y películas disney channel en ….”

Y al parecer las restricciones sobre filmografía que ya nadie recuerda continúa en cierta medida puesto que el capitán ha comentado lo siguiente al colocar un nuevo enlace de una película con Divine (Transcripción original):

Asimov: “Antes de que ……. se convierta en sitio porno. Vamos a ver a Divine al 2×1. Una de John Waters, y la otra de Paul Bartel.”

Tripulante 1: sólo espero encontrar en el canal porno del bueno.

Asimov: Ya verás que sí. Será otro compromiso cumplido.

Tripulante 2: jajajaja xD, y porque esa decisión ?

Asimov: jeje, es broma. Cuando nsitio pierde su dominio y se convierte en lgo extraño.

Tripulante 2: ya me había emocionado :C

Las restricciones constantes han llevado a nuestro capitán a seguir buscando nuevas y mejores maneras de compartir, no sólo una película, sino, de compartir con la mejor calidad audiovisual posible. Otra de las cosas a notar del capitán Asimov es que tiene un toque especial para encontrar filmografía olvidada, pues él mismo hace el trabajo de búsqueda, traducción y reupload. Lo que considero una característica notable, pues ninguno de sus tripulantes lo hace. En lo personal me sorprende, pues por más que intento averiguar la manera en la que encuentra material en línea, aún no logro descifrarlo.

Es aquí, cuando conocemos tipos de autodenominados piratas y cuando conocemos sus experiencias. “La identidad se construye activamente, si bien en sus fundamentos, de una forma tan inconsciente que resulta imposible de deconstruir, pues el riesgo sería la desorientación total y la angustia que de ello se derivaría ” (Gonzalo,2002 en Martínez Ojeda,2006:2). Entonces, los defensores de la difusión de lo que la comunidad denomina cultura se han apropiado de la identidad pirata.

Los de las TI casi con menos presión de censura, mientras que los pequeños grupos de piratas culturales, día a día son víctima de censura, publicidad o bloqueos por compartir filmografía de la cual ya nadie lucra con ella. Entonces, ¿los censuradores en qué se basan para efectuar la censura? Pues bien, existen varios factores, uno de ellos es que Internet podría convertirse en una de las 6 potencias económicas mundiales en los próximos años, según un informe de The Boston Conculting Group. Por lo que el conflicto será largo entre lo bueno, lo malo y lo feo. Entre las utopías como una Internet completamente libre y descentralizada, los mitos, de un libre compartir sin restricciones y de las realidades de las restricciones y de una Web World War. La última como un enfoque de futurología no descabellada.

1Tomando en cuenta que los resultados de la búsquedas son personalizadas por Google, dependiendo del SO, navegador y búsquedas anteriores del usuario. Ver (What Google and Facebook are Hiding -TED)
2 Motor de búsqueda de .torrents.

3Nombre de la bandera pirata

4 Fundador e iniciador del movimiento del Software Libre, fundador del proyecto GNU y de la Free Software Foundation

Nuevas comunidades | Cibercultura y ciberciudadanía

Si la cultura para E. Thompson es un “sistema de significados, actitudes y valores compartidos, y las formas simbólicas (representaciones, artefactos) en las cuales cobran cuerpo… es una palestra de elementos conflictivos” (1995;19). Entonces, con el uso de las NTIC, se crean sistemas de significados actitudes y valores que se comparten, así como sus formas de representación (ej, los memes como un lenguaje visual universal), que, además se encuentran conflictos, ya sea de interés, económicos, políticos, sociales, éticos, etcétera. Todo esto dando lugar a una nueva configuración y construcción de nuevas redes; por lo tanto, eso podríamos llamar cibercultura, donde el quehacer de las redes es la clave. “Las redes sociales y su compleja composición y organización están en la base de toda estructura social en su construcción y movimiento” (Galindo,2006:22).

Si antes se estudiaba desde la perspectiva de la vida social real u offline. Ahora existen nuevos espacios reconfigurados para que la vida social y las redes logren expandirse proporcionando a los actores y a los conflictos nuevas potencialidades del ser. Ahora la cibercultura tiene sus propias complejidades y que se encuentran interconectadas a la vida offline. Si bien, dentro de la vida offline existen creaciones y colectividades, identidades, sujetos de derecho, protección a privacidad. La vida, o mejor dicho, la extensión online de nuestras existencias recrean formas colectivas de haceres, crean nuevos espacios de derecho, nuevas identidades y existen nuevas configuraciones de lo privado/público, lo personal/político. Esta nueva extensión cuasipermanente de la cultura implica un nuevo todo: tiempo, experiencias, relaciones distintas con la tecnología y nuevas formas de consumo, las cuales parecieran ser gigantescas.

Así como se crean nuevas experiencias e identidades, surge la necesidad de crear un sujeto de derecho en el ciberespacio. Surgiendo así la necesidad de una ciberciudadanía. Desde la filtración de A.C.T.A y por el uso masivo de Internet como plataforma de consumo. Se ha tenido, por parte de la comunidad SL/CL la inquietud de mantener la privacidad de los datos personales, la no lucratividad de nuestra información y contenido por parte de terceros, para quienes los usuarios somos vistos como unas direcciones IP, un número bancario y una buena fuente de hábitos de consumo. Si bien, en el plano social cada individuo posee una percepción de su imagen de lo que hace y en el contexto en que se desarrolla, se crea la necesidad de, también, construir una imagen de lo que posee, de lo que hace y en qué contexto actúa en la red. De alguna manera se busca que la vida online, tenga esas bases rígidas de organización que rigen a Internet: neutralidad, privacidad, apertura.

Para el derecho, la ciudadanía puede ser vista desde varios puntos de vista. Un ejemplo es el natural/político, dónde Walzer define que la ciudadanía es algo cambiante con el contexto y el tiempo. “La acepción natural de ciudadanía, hoy reivindicada desde premisas comunitaristas, tiene como presupuesto ideológico la tradición nacionalista herderiana y se inscribe en ella, mientras que la idea política de ciudadanía, sustentada por el pensamiento liberal, tiene como antecedente el humanismo cosmopolita kantiano” (Fernández García, 2001; Llano Alonso, 2002; Pérez Luño, 2002a en Pérez Luño,2004:20). Por su parte la perspectiva universal/particular, propone que la ciudadanía tenga un status de universalidad, haciendo una universalis civitatis, colocando una categoría de status mundialis hominis. Este último crea la posibilidad de que cada usuario de Internet, al haberse declarado como una zona libre, ejerza de forma voluntaria su ciudadanía, sin importar nacionalidad, cosa a la que actualmente, en la vida offline está ligada.

Nuevas comunidades | Nuevos espacios de colaboración

La razón por la que los hackers de Linux hacen algo es que lo encuentran muy interesante y les gusta compartir eso tan interesante con los demás. De repente, se obtiene entretenimiento del hecho de estar haciendo algo interesante, a la vez que se alcanza una repercusión social. Se logra así este efecto de la red Linux, donde hay multitud de hackers que trabajan juntos porque disfrutan con lo que hacen.

(Linus en Pekka:2002,11)

Dentro de las comunidades de CL, la horizontalidad como la autogestión son factores importantes para lograr, desde sus espacios, una emancipación de los instrumentos de control social. Por esto mismo, existen nuevas iniciativas de espacios que promuevan el uso de herramientas libres y que las creaciones sean liberadas bajo una licencia CC, espacios autogestivos, abiertos a todos y donde se difundan herramientas para todos. “Los hacklab comenzaron a finales de los noventa en Italia y, hoy en día, hay más de treinta repartidos por Italia, España, Francia, Londres y Latinoamérica.” (Barandiaran:2006). Pero también existen espacios físicos desde hace unos años como el encuentro anual Hackmitin o los hackerspaces, por ejemplo.

Debido a la gran cantidad de intereses que se pueden desarrollar o que se pueden presentar dentro de la comunidad, las actividades que se realizan dentro de un espacio, llámese hacklab, hackerspace; son variados. Dichas actividades no sólo pueden llegar a responder a intereses de los miembros más allegados al espacio, sino que pueden ser propuestas para ayudar de forma directa los intereses e inquietudes de la localidad donde se encuentran. Pero no sólo existe este tipo de participación o de actividades. Pues dentro de la comunidad existe el intercambio de saberes por otros saberes.

A pesar de que dentro de las comunidades no se intercambian cosas materiales, como en el Kula o Potlatch, los saberes toman ese lugar. Los conocimientos tienen mayor valor dentro de la comunidad por su cualidad de pertenecer a todos al mismo tiempo y de enriquecer a los mismos de forma colaborativa. A diferencia de aquellas prácticas de intercambio o de economía sobre el don. Los que reciben o los receptores de nuevos conocimientos pueden o no sentirse forzados a regresar algo al tallerista o al amigo-a que les ayudó con algo. Pues los saberes circulan de tal manera que el receptor 1 puede no retransmitir el mensaje dentro de la comunidad 0, pero sí en una comunidad 4 ó 5, o bien en un foro web o con amigos cercanos, dado que no existe un jefe que reclame un recibir directo.” Los cuerpos dispersos con sus experiencias y habilidades diversas se unen así para crear una red de intercambio de habilidades.” (Barandiaran: 2006).

Es por eso que desde esta perspectiva hacer que se recuerde un poco a Godelier, pues aquellos integrantes de la comunidad, no sólo comparten de forma rizomática, sino que con ello acrecientan el rizoma de colaboración. La compartición de la cual ellos son entusiastas, es de nuevo donde vemos que no sólo se trata de actores, sino que de actores: los nuevos individuos y las nuevas identidades prosumidoras. Aquellos sitios de hacklabs se convierten en laboratorios para la experimentación. Manuel Zapata comenta una vez “La acumulación de la tecnología priva al humano del derecho ontológico de ser un creador”. Pero, para la comunidad, la acumulación de tecnología, puede traer consigo dos cosas. La primera, una gran puerta para la vigilancia de los usuarios. La segunda, otras plataformas para poder crear y compartir, tanto sus creaciones como las de otros de una forma más fluida. Así que mientras que para Manuel Zapata, la tecnología convierte al humano en un mero consumidor, una idea inclinada hacia lo negativo y hacia el mercado. Lo que ocurre es que los usuarios pueden ver una forma más de colaborar y comunicarse, quejarse y recrear. Tan sólo basta con ponerse a pensar si años atrás alguien hubiera imaginado el boom de los vloggers en YouTube.

Nuevas comunidades | La Comunidad y la Cultura Libre

La unidad política de la comunidad encuentra su inscripción espacial inmediata en la unidad de hábitat: la gente que pertenece a la misma comunidad vive junta en el mismo sitio” (Clastres, 2009: 199). A diferencia de una comunidad, los espacios de las comunidades de Software/Cultura Libre son diversos, pueden estar tanto online, como offline, así como en varios sitios o comunidades offline. pero todas ellas apoyando o basándose en los mismo ideales: Copyleft, Procomún y cultura hacker. Siendo el espacio físico algo que se queda en segundo plano. Pues con la llegada, la masificación y la evolución que ha tenido Internet, todos los viejos paradigmas han cambiado. De tal manera que ahora aquellos seres que sólo consumían ahora producen contenido en Internet para otros usuarios, los cuales a su vez son los que comparten y vuelven a crear más contenidos en Internet. Como menciona Helfrich

Las comunidades del siglo XXI, como las que forman el movimiento del Software Libre, pueden organizarse desde larga distancia, pueden construirse en redes virtuales pueden, en sus nuevas dimensiones, transformar en reflejo real y multicolor el concepto de la comunidad humana. Es también por ello que el discurso sobre los bienes comunes no solamente es un discurso defensivo, sino que nos habla del avance de los ámbitos comunes en muchos espacios innovadores. El clamor por los la bienes y entornos comunes es un clamor por un nuevo espíritu de comunidad, por anteponer al mercado, el interés económico del bien común –que nos alimenta a todas y todos como individuos. (2008;24)

Ya conocemos de una forma amable lo que implica que a algo se le denomine Software Libre, pero ¿qué es Cultura Libre? Como es bien sabido la definición de cultura es diversa. Esa diversidad en definiciones a veces puede causar un problema en cuanto escuchamos el término CL. Así que de acuerdo a la propuesta de Gilberto Giménez, la de sectorizar la cultura.

(…) todos y cada uno de los sectores culturales pueden dividirse, a su vez, en cinco procesos que frecuentemente se articulan entre sí de manera muy estrecha:

  1. la creación de obras culturales (artesanales, artísticas, científicas, literarias, etc.);

  1. la crítica, que desempeña, de hecho, un papel de legitimación;

  2. la conservación de las obras bajo múltiples formas (bibliotecas, archivos, museos, etc.);

  3. la educación, la difusión de las obras culturales y las prácticas de animación;

  4. el consumo socio-cultural o los modos de vida. (2007:41)

La Cultura Libre se ubica en los puntos 1,4 y 5. Pues dentro del discurso de la comunidad, lo que se propone y hace desde el movimiento de CL es promover el uso de licenciamiento libre para que las creaciones culturales puedan ser difundidas sin limitantes, haciendo, a su vez, que el consumo de las mismas y la misma creación sea de una forma que beneficie más al creador de la obra que a los intermediarios.

Así como la multiplicidad de integrantes y de intereses personales de la comunidad de software y cultura libre; por lo tanto, la participación de los integrantes también es cambiante, dependiendo de tiempos personales hasta conocimientos y experimentación. En la comunidad de la cultura libre encontramos casi de todo. Desde los desarrolladores de distros GNU/Linux como Debian, los desarrolladores de software que no son precisamente libres u opensource, encontramos a la Mozilla, Wikipedia, bloggers, profesores, diseñadores, artistas, IT lawyers, comunidades de distros1. . Toda esta combinación de saberes y de perfiles que se encuentran dentro de la comunidad, hacen de ella una comunidad fuerte. “La activación de modos de cooperación flexibles, transversales y no mercantiles y la distribución coordinada de los centros de decisión están creando formas comunitarias, emancipadoras, socializadoras y horizontales. En efecto, el movimiento social que se mueve en el ciberespacio carece de programa político, pero la autonomía, la apertura a la diferencia, el espacio sin fronteras (la universalidad) y la libre circulación del saber –la oposición radical al copyright y a la propiedad intelectual– son sus valores constituyentes.” (Vidal:2004). Estos modos de colaboración online/offline nos dan una pauta para la inteligencia colectiva.

1 Distro o distribución GNU/Linux